De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), lo relacionado con la salud dental representa un importante problema sanitario en la mayoría de los países industrializados, a pesar de los recientes avances que este segmento de la salud ha venido presentando. Alrededor del 60 al 90 por ciento de los niños en edad escolar, así como los adultos, están incluidos en esta estadística.

Bajo este entorno, un grupo de investigadores del Instituto Wuhan de Virología (WIOV) de la Academia China de Ciencias, están trabajando en una vacuna que podría ayudar a proteger los dientes contra la caries dental. Eventualmente, esta investigación podría ser utilizada para ayudar a las personas sin acceso regular a servicios dentales básicos a mantener dientes sanos.

Dirigidos por el científico Yan Huimin, el equipo de investigadores probó una fusión de proteínas para prevenir el desarrollo de la caries dental que es causada por la bacteria Streptococcus mutans (S. mutans).

En estudios anteriores, los investigadores habían intentado proteger a los dientes contra la formación de caries, mediante la fusión de las proteínas recombinantes de PAc (rPAc) de S. mutans con el C-terminal de proteínas de flagelina recombinante derivadas de E. coli (KF). Aunque esta iniciativa mostró ser eficaz en la protección contra caries, se encontró que la fusión de la proteína podía producir efectos secundarios indeseados.

En un intento por disminuir estos efectos secundarios, los investigadores desarrollaron KFD2-rPAc, una segunda generación de su proteína de fusión flagelina-rPAc.

En pruebas de laboratorio, utilizando ratones y ratas, se administró un prototipo de vacuna de la fusión de proteínas a través de las cavidades nasales. Cuando los ratones sin caries recibieron esta vacuna, conferían una eficacia profiláctica de 64,2%, y en aquellos ratones que ya habían desarrollado caries, la vacuna produjo un 53,9 por ciento de efecto terapéutico.

En general, las pruebas demostraron que el nuevo enfoque ofrece el alto nivel de protección contra la caries que se observó en la versión original, pero minimizando de modo significativo la posibilidad de que provoque efectos secundarios.

Aunque los resultados obtenidos son prometedores, los científicos advierten que se necesitará realizar más pruebas, antes de que una versión de esta vacuna esté lista para su uso clínico. Sin embargo, una vez perfeccionada la vacuna, podría ayudar a las millones de personas que sufren de caries dental.

En las áreas donde el acceso a los servicios básicos de salud son limitados o inexistentes, la potencial vacuna podría ofrecer un beneficio aún más significativo, ya que los niños y adultos en esos lugares muy raramente tienen la oportunidad de ver a un dentista.

Sin embargo, los investigadores señalan que no hay reemplazo para el cuidado dental regular. Si bien esta potencial vacuna podría ayudar a mantener los dientes sanos, su intención no es suplantar al hábito de cepillado y el uso del hilo dental.