Inicialmente se pensaba que los sacos microscópicos llamados exosomas, eran simplemente residuos celulares; pero los científicos comenzaron a teorizar que podrían desempeñar un papel más importante en las actividades celulares. Estas teorías fueron confirmadas por una reciente investigación que demostró que los exosomas transportan sustancias como proteínas y ARN, comunicando importantes mensajes genéticos a otras células.

Este proceso no es sólo una pieza esencial de información que antes era mal entendida, sino que podría ser utilizado para tratar el cáncer pancreático, a menudo incurable. Todas las células estudiadas liberan y reciben exosomas. Estos minúsculos sacos tienen una carga útil cuyo propósito es encontrar su próximo destino. Este sistema de comunicación natural es constante y permite que los materiales esenciales sean transportados desde y hacia las células.

Los investigadores, dirigidos por La Dra. Valerie LeBleu, profesora asistente de biología del cáncer en el Centro de Cáncer MD Anderson de la Universidad de Texas, están utilizando ingeniería genética para diseñar estos exosomas que transportes células que eliminen los tumores pancreáticos.

Para llevar a cabo una tarea tan pesada, el equipo modificó los exosomas de las células del prepucio humano, de modo que pudieran contener tipos de ARN capaces de cortar los genes. El gen definido como el objetivo fue KRAS, que está vinculado al cáncer de páncreas y al crecimiento y multiplicación de las células cancerosas.

En los pacientes que sufren la enfermedad, este gen está mutado de una manera que lo mantiene permanentemente “encendido”. Gracias a la vía comunicativa de los exosomas, la introducción de este ARN, podría potencialmente detener la progresión del cáncer.

Este método se probó en ratones con cáncer de páncreas. Después de que los exosomas fueron inyectados en el animal, fueron capaces de entregar el ARN para desactivar el gen KRAS. Esto efectivamente detuvo el crecimiento del tumor y extendió la vida útil de los ratones.

El procedimiento, hasta ahora sólo se ha probado con cáncer de páncreas debido a la falta de opciones de tratamiento eficaces para ello, pero la Dra. LeBleu cree que podría ser adaptado para otros tipos de cáncer.

Aunque este enfoque aún no ha sido probado en humanos, los investigadores confían en el potencial que esta técnica sostiene.

Esta investigación exploró una parte previamente incomprendida de las células y reveló un método de tratamiento sorprendente y eficaz. Pero por encima y más allá de eso, tiene el potencial de conducir a una reducción en la larga lista de efectos secundarios traumáticos que muchos pacientes de cáncer enfrentan, al ser sometidos a los tratamientos de cáncer tradicionales.

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