Sex Dolls

Los robots sexuales comerciales con un nivel deficiente de seguridad informática, pronto podrían ser utilizados por hackers para asesinar, según el Dr. Nick Patterson, profesor especializado en tecnología de la Universidad Deakin de Melbourne, Australia.

¿Robots sexuales asesinos?

Patterson cree que los robots conectados a Internet son tan vulnerables a los hackeos como los smartphones o las tablets, por lo tanto, advirtió que los hackers pueden explotar las vulnerabilidades de los robots para comprometer sus brazos, piernas y otras partes que les permitan causar daño. El profesor afirmó a The Daily Star:

A menudo estos robots pueden pesar más de 200 libras y son muy fuertes. Una vez que un robot es hackeado, el hacker tiene control total y puede dar instrucciones al robot.

Así mismo, añadió que estos robots necesitan un sistema operativo cuyo funcionamiento es similar al de los dispositivos móviles y los ordenadores portátiles, por lo que una vez hackeados, pueden ser utilizados para realizar diversos movimientos y causar daños. Patterson afirma que estas muñecas funcionan a menudo con Inteligencia Artificial (IA), y están hechas de silicona para simular la piel, además ser manipulables para colocarlas en varias posiciones.

Ausencia de legislación

Muchos expertos han advertido sobre la ausencia de una legislación sobre la manera responsable de utilizar este tipo de máquinas. Según un informe del Chicago Tribune, el mercado de la tecnología aplicada al sexo es uno de los más grandes, valorado actualmente en US$ 30.000 millones, y liderado por cuatro grandes fabricantes de muñecas sexuales de gama alta, cuyo costo va desde los US$ 15.000 a los US$ 50.000 dependiendo de las personalizaciones.

A medida que aumenta la popularidad de estos robots sexuales, surge un debate amplio sobre la ética en la fabricación y venta de estos productos. De hecho, un informe publicado en el mes de julio de 2017 por la Fundación para la Robótica Responsable reveló que hasta dos tercios de los hombres y aproximadamente 30% de las mujeres estaban a favor de los llamados sexbots. Sin embargo, el estudio afirmó que estos dispositivos podrían representar un medio para cometer abusos sexuales y pedofilia.

El informe también advierte sobre los efectos negativos de estas muñecas sexuales en la sociedad, y destaca la ausencia de leyes en torno a las muñecas que parecen niños. Como informamos hace un par de meses, también el profesor Noel Sharkey de la Universidad de Sheffield y fundador de ‘Robótica Responsable’, ha sugerido la creación de normativas legales ante lo que él llama una preocupante ‘revolución sexual robótica’ de robots con apariencia infantil.

Por su parte, ante el debate ético sobre el uso de estos robots, los fabricantes han expresado que sus productos ayudan a las personas, ayudándoles a superar divorcios y pérdidas sentimentales.