El Ministerio de Finanzas de Rusia, a través de su principal líder, Anton Siluanov, ha reafirmado las intenciones del país de regular las transacciones en criptomonedas que involucran a ciudadanos y empresas.

Necesidad de una regulación

A pesar de que las autoridades financieras de Rusia en un principio trataron cualquier dinero emitido por instituciones no autorizadas por el Estado como ilegal, más tarde aceptaron que el mercado floreciente de las criptomonedas a nivel global es una realidad. En este sentido, el ministro de finanzas afirmó:

El Estado entiende que las criptomonedas son reales. No tiene sentido prohibirlas, hay que regularlas.

Según la cadena Reuters, Siluanov reveló que a finales de este año, la institución que representa terminará de trabajar en una ley que definirá el procedimiento para compra de criptomonedas en el país, que también incluiría el registro de las personas dispuestas a comprar monedas digitales. Afirmó que este proceso de compra debe ser similar a la compra de valores, como los bonos del tesoro para los hogares que fueron lanzados por el Ministerio de Finanzas este año.

A pesar del anuncio, no reveló mayores detalles sobre cuáles serían los criterios para establecer el tipo de transacciones que estarían sujetas a las regulaciones rusas.

Nueva advertencia

En un foro financiero llevado a cabo en Moscú, Siluanov advirtió que las inversiones en criptomonedas volátiles son riesgosas e inseguras. Anteriormente, pudimos conocer que el banco central del país afirmó que las criptomonedas eran utilizadas en operaciones ilegales, como el lavado de dinero, prometiendo emprender acciones al respecto.

Más allá de estas advertencias, los hechos recientes han demostrado que las autoridades rusas se están preparando para adoptar las criptomonedas de forma definitiva a través de la creación de una ley que regule este mercado.

Incluso algunas instituciones estatales del país han establecido reuniones con los principales mineros Bitcoin de la nación, para crear alianzas que permitan crear un ambiente más propicio para el desarrollo de esta actividad en el país, debido a su potencial en materia energética.