Actualmente, las intervenciones farmacológicas están diseñadas para frenar la progresión de la aterosclerosis, uno de los principales desencadenantes de daño o infarto al miocardio,  se centran casi exclusivamente en la reducción de los niveles de colesterol. Pero una nueva clase de fármaco, que representa un enfoque alternativo a los tratamientos convencionales, ha demostrado ser un arma efectiva en la guerra contra las enfermedades del corazón, representando uno de los mayores avances en la prevención de alteraciones cardiovasculares.

Los hallazgos demuestran que el uso de fármacos antiinflamatorios da lugar a efectos positivos en la prevención de futuros eventos cardíacos, representando un gran paso adelante para comprender mejor las causas de los ataques al corazón.

En la investigación realizada, se estudió el impacto del fármaco canakinumab, un anticuerpo monoclonal terapéutico dirigido a la interleucina-1β. Los datos experimentales y clínicos sugieren que la reducción de la inflamación, sin afectar los niveles de lípidos, puede reducir el riesgo de enfermedad cardiovascular.

Los científicos realizaron un ensayo aleatorio, doble ciego, en el que participaron 10.061 pacientes con infarto de miocardio previo y un nivel de proteína C-reactiva de alta sensibilidad de 2 mg o más por litro.

El ensayo comparó tres dosis del fármaco canakinumab: 50 mg, 150 mg y 300 mg, administradas por vía subcutánea cada 3 meses, contra un  placebo.

A los 48 meses, la reducción promedio en el nivel de proteína C reactiva de alta sensibilidad fue 26 % mayor en el grupo que recibió la dosis de 50 mg de canakinumab, 37 % en el grupo de 150 mg y 41 % mayor en el grupo de 300 mg, comparados con el grupo de placebo.

En un seguimiento mediano de 3,7 años, la tasa de incidencia fue de 4,50 eventos por 100 personas al año en el grupo placebo; 4,11 en el grupo de dosis de 50 mg; 3,86 eventos por 100 personas al años en el grupo de 150 mg y 3,90 en el grupo que fue dosificado con 300 mg.

El profesor Paul M. Ridker, académico de la Escuela de Medicina de Harvard y autor principal del estudio, comentó: “Los hallazgos de este estudio abren un tercer frente en la guerra contra las enfermedades del corazón. Hemos sido capaces de demostrar definitivamente que la disminución de la inflamación independiente del colesterol, reduce el riesgo cardiovascular.”

Pero además de reducir el riesgo de un ataque al corazón en un 24 %, el novedoso enfoque farmacológico redujo a la mitad las posibilidades de morir de cáncer y mostró brindar protección contra la gota y la artritis.

El estudio encontró que los pacientes tratados con el nuevo tratamiento vieron una reducción del 17 % en la angina, mientras que los que recibieron la mayor dosis, vieron disminuir las muertes por cáncer en un 51 por ciento.

Ante estos resultados, los autores del estudio dijeron que el novedoso enfoque promete inaugurar una nueva era de tratamiento farmacológico.

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