Un grupo de científicos podrían haber resuelto el gran enigma de cómo convertir el agua de mar en agua potable de forma factible, gracias al uso de nanotubos de carbono que pueden extraer la sal del agua.

A medida que aumenta el tamaño de la población mundial, se hace evidente la demanda por agua potable. Suplir las necesidad de agua potable, sin embargo, no es tarea fácil. Esta es la razón por la que investigadores del laboratorio nacional Lawrence Livermore en colaboración con la universidad Northeastern en Massachusetts, han desarrollado un material con escala atómica que podría extraer la sal de agua de mar.

Para ponerlo en contexto, recordemos que el planeta esta cubierto por un 70% de agua, y sólo 0.007% de esta es potable. Actualmente, los métodos para purificar y desalinizar agua requieren el uso de energía. Por otro lado, los nanotubos de carbono, que son 50,000 veces más delgados (0.8 nanómetros) que un cabello humano, pueden hacer el proceso de desalinización más rápido y barato.

Ramya Tununguntla, investigadora de LLNL que participó en el estudio, explica que:

Hemos encontrado que los nanotubos con un diámetro más pequeño que un nanómetro, tienen la una característica estructural clave que mejora el transporte. El canal estrecho hidrofóbico obliga al agua a trasladarse en un solo sentido, un fenómeno similar al que encontramos en los más eficientes transportadores biológicos.

Los nanotubos han sido diseñados específicamente para obligar al agua a trasladarse en una dirección, dejando pasar de forma efectiva tanta agua como sea posible mientras se bloquean los iones de sal. El bloqueo se produce tanto por la carga de los iones de sal como por el tamaño de estos, que resulta mayor al diámetro de los nanotubos. El resultado es que el agua fluye con gran rapidez a través de los tubos, aumentando así el proceso de desalinización.

Según los científicos, los nanotubos de carbono son incluso más efectivos en desalinizar que los métodos actuales, sean naturales o hechos por el hombre. Los aquaporins por ejemplo, son membranas de proteína encontradas en la naturaleza que se encargan de desalinizar el agua transportando el agua a velocidades muy rápidas. Los nanotubos de carbono realizan el mismo trabajo pero seis veces más rápido.

El equipo de investigadores espera que su descubrimiento pueda conducir a la nueva generación de purificadores de agua, y que prontamente podrá ser aplicado a gran escala para hacer el agua más barata y accesible para la población.

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