Blockchain Explotacion Sexual

Investigadores de varias universidades estadounidenses están utilizando Inteligencia Artificial (IA) para examinar la Blockchain de Bitcoin con el objetivo de identificar posibles víctimas de explotación sexual. Las instituciones educativas involucradas en el proyecto son: la Escuela de Ingeniería Tandon de la Universidad de Nueva York; la Universidad de California (UC) en Berkeley, y la Universidad de California en San Diego.

Estos científicos se han unido para diseñar un software que permita combatir el comercio sexual mediante un análisis realizado por la cadena de bloques de Bitcoin. El proyecto busca el desarrollo de algoritmos de IA que analicen e identifiquen patrones en los anuncios sexuales, entre los que destacan la ubicación de redes de prostitución ilegal a través de carteras de criptomonedas asociadas a tales anuncios.

Rebecca Portnoff, estudiante de la UC en Berkeley y miembro del proyecto, declaró que la tecnología que han desarrollado es capaz de encontrar conexiones entre los anuncios. En este sentido, el sistema permitiría identificar si una persona detrás de un sitio web dedicado al comercio sexual está recibiendo financiamiento a través de Bitcoin.

Esta tecnología permite enlazar anuncios similares, utilizando los métodos de pago, datos del usuario detrás del anuncio, y el idioma de la publicidad en línea. Con respecto de estos datos, Portnoff afirmó:

“Donde anteriormente se tenía acceso a cinco números telefónicos distintos sin saber qué relación tenían, ahora se podrá determinar que todos provienen de las mismas carteras, y que la misma persona ha pagado por los anuncios”.

El proyecto está orientado a combatir los anuncios alojados en sitios web como Backpage o Craiglist, donde se sabe que los traficantes de personas operan. De momento, las autoridades han tenido dificultades para identificar a los líderes detrás de estas redes de prostitución ilegal, debido a que operan bajo seudónimos y utilizan varias cuentas de correo electrónico y números telefónicos distintos. En este sentido, el reto es identificar si el anuncio fue publicado por un explotador sexual o una trabajadora sexual dispuesta.

Damon McCoy, profesor asistente de la Universidad de Nueva York y coautor de la investigación, piensa que el proyecto tendrá un gran impacto en la industria del sexo ilegal, afirmando que existen miles de estos anuncios en Internet anualmente, y cualquier técnica que permita identificar a sus propietarios representa un gran impulso para quienes luchan contra la explotación de personas con fines sexuales.

Este proyecto está financiado por el Programa de Becas de Investigación de Amazon Web Services (AWS); la firma de tecnología y seguridad Giant Oak; la compañía Google; la Fundación Nacional para la Ciencia, y el Departamento de Educación de los Estados Unidos.