El seguimiento de un ensayo clínico en niños con alergias al maní, ha demostrado que en realidad puede ser posible lograr una tolerancia duradera para las personas que tienen esta angustiosa condición.

Los investigadores ya han hecho progresos en el tratamiento de las alergias al maní con tratamientos de inmunoterapia oral, lo que básicamente implica comer pequeñas cantidades del alérgeno del maní, hasta que el sistema inmunológico se desensibiliza.

Lamentablemente hasta ahora, ese enfoque no ha producido resultados duraderos, y en la mayoría de los casos, la respuesta alérgica regresa una vez que se detiene la terapia.

Para ver si podían obtener un efecto sostenido de la inmunoterapia, el equipo desarrolló una nueva estrategia, emparejando el alérgeno del maní con un probiótico, que puede dar al sistema inmune, un impulso adicional en la dirección correcta para dejar de considerar a los cacahuates como enemigos.

El probiótico, Lactobacillus rhamnosus, es uno de esos gérmenes amistosos que se pueden encontrar en el yogur, aunque los investigadores usaron una dosis mucho más concentrada.

Los resultados iniciales del ensayo se publicaron en el año 2015, mostrando que después de un año, el 82 por ciento de los participantes (23 de 28 niños) tratados con la terapia combinada, podría comer maní sin consecuencias.

Pero los datos de seguimiento del tratamiento, siguen brindando resultados muy alentadores. Cuatro años después de recibir la terapia combinada de probióticos, 16 de 24 niños son capaces de comer cacahuetes, incluso sólo ocasionalmente.

El inmunólogo pediátrico de la Universidad de Colorado, Dr. Matthew Greenhawt, señala: “En ningún otro estudio de inmunoterapia oral, los individuos han sido capaces de ingerir el alérgeno con esta frecuencia y permanecer no reactivos.”

Para probar aún más sus resultados, el equipo de investigadores propuso a los participantes del estudio, realizar una prueba doble ciego, controlada con placebo, que consiste en suprimir el consumo de maní durante ocho semanas y pasado ese tiempo, volverlos a consumir.

La profesora Mimi L. Tang, coautora del estudio comenta sobre los resultados observados: “El 80% de los niños que alcanzaron la tolerancia después del primer ensayo, todavía estaban comiendo maní cuatro años después, y el 70% de ellos pasó este desafío de tolerancia.”

Los autores del estudio declaran sentirse muy complacidos por estos resultados, ya que muestran que el enfoque terapéutico que combina probióticos y cacahuates, puede realmente cambiar la respuesta inmune de los afectados.

Los resultados de este último ensayo, muestran que no sólo se ha mejorado en la prevención de las alergias a los cacahuetes, sino que también abren un camino para finalmente tener un tratamiento duradero.

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