La psilocibina es el ingrediente psicoactivo que provoca alucinaciones en los llamados hongos mágicos. Estos efectos han sido conocidos por los humanos durante cientos o incluso miles de años. Para 1958 el Dr. Albert Hofmann realizó importantes esfuerzos para aislar estos ingredientes, pero sus resultados fueron limitados.

Desde entonces, muchos científicos han tratado de averiguar cómo exactamente, las setas producen la psilocibina, a fin de que pueda ser artificialmente sintetizada y utilizada como un medicamento, pero estos intentos han fallado hasta ahora. Sin duda que obtener el compuesto psicoactivo de los hongos mágicos para uso comercial ha resultado difícil, debido a los atributos únicos que poseen las setas.

Sin embargo, un equipo de investigadores de la Universidad Friedrich Schiller de Jena, en Alemania, reporta haber descubierto la manera cómo hacer psilocibina; en su estudio, los investigadores describen el aislamiento de las enzimas necesarias para crear el producto químico, el desarrollo de la receta y la creación de muestras de psilocibina en su laboratorio.

Después de cuatro décadas de prácticamente ignorar la ciencia de los psicodélicos, los investigadores volvieron a investigar cómo las sustancias como la dietilamida del ácido lisérgico (LSD) y la psilocibina se comportaron en el cerebro.

Desde entonces, los investigadores han encontrado pruebas de que los psicodélicos pueden reducir los síntomas clínicos del estado de ánimo y los trastornos afectivos, la adicción, e incluso ayudar a las condiciones dolorosas, como cefaleas en racimo.

Para saber cómo los hongos crean naturalmente el compuesto, los investigadores secuenciaron los genomas de dos de los principales tipos de hongos mágicos, lo que les permitió aislar los genes responsables de producir las enzimas que conducen a la creación de la psilocibina.

A continuación, diseñaron muestras de hongos y bacterias para Pconfirmar sus hallazgos iniciales y para conocer el orden en que se realizó la síntesis. Inicialmente hubo cuatro enzimas involucradas en el proceso, pero después de más estudio, los investigadores encontraron que sólo tres de ellas: PsiD, PsiK y PsiM eran necesarias para elaborar el producto químico en el laboratorio.

Usando esta información, los investigadores desarrollaron una receta para crear psilocibina bajo demanda, utilizando las enzimas que habían aislado. Luego crearon muestras del psicoactivo en el laboratorio exitosamente, alcanzando un logro que había resultado esquivo por más de medio siglo.

La fabricación de la sustancia química, podría sentar las bases para la producción en masa de un producto farmacéutico prometedor, para su uso en el tratamiento de padecimientos cerebrales tales como la depresión o la ansiedad, o incluso para dejar de fumar.