Ingenieros Ense An C Mo Construir Tu Propio Levitador Ac Stico

Las técnicas de levitación ya no se limitan al laboratorio; gracias al trabajo de un equipo de  ingenieros de la Universidad de Bristol, se ha encontrado una forma más fácil de suspender la materia en el aire, esto mediante el desarrollo de un levitador acústico impreso en 3D.

El sonido es una onda mecánica y, como tal, lleva un impulso que puede actuar sobre las partículas. Cuando las fuerzas ejercidas sobre un objeto son lo suficientemente fuertes y convergen en todas las direcciones, las partículas pueden ser levitadas de forma estable.

Cualquier persona que ha sentido su pecho vibrar con la energía de las ondas sonoras en un concierto, está familiarizado con el principio que subyace en la levitación acústica. Las ondas acústicas pueden atrapar partículas de diferentes materiales y una amplia gama de tamaños de dimensiones milimétricas.

La levitación acústica utiliza poderosas ondas acústicas para empujar partículas de todas las direcciones y atraparlas en el aire. Mediante el uso de ultrasonido, un sonido agudo por encima del nivel de audición humano, es posible utilizar poderosas vibraciones sin causar ningún daño a los seres humanos.

El equipo de la Universidad de Bristol ha desarrollado un paquete de instrucciones para aquellos que quieran montar su propio levitador en casa o en la escuela, utilizando sensores de estacionamiento, un controlador de motor, un arduino (un microcontrolador de placa única) y una pieza impresa en 3D.

Las instrucciones permitirán a cualquier investigador construir un levitador y realizar experimentos de levitación acústica. Este dispositivo es seguro de usar, robusto frente a cambios de temperatura o humedad, y puede funcionar durante períodos de tiempo extendidos, lo que permite realizar experimentos que antes no eran posibles.

Esta nueva técnica podría aplicarse a una amplia gama de aplicaciones, incluyendo el análisis de sangre. Al respecto el Dr. Asier Marzo, del Departamento de Ingeniería Mecánica de la UB, explica:

“Levitar las muestras en el aire puede mejorar el diagnóstico sanguíneo. Por lo general, la muestra es colocada en un portaobjetos de microscopio que se ilumina con rayos X, láser u otro tipo de radiación, que permite poder analizar la radiación reflejada. Independientemente de lo transparente que sea el portaobjetos, siempre habrá interferencia; pero si la muestra se levita, todas las reflexiones serán exclusivamente de la muestra, sin interferencias.”

La levitación acústica se ha explorado en cientos de estudios para aplicaciones en productos farmacéuticos, biológicos o en biomateriales, y promete servir de apoyo en procesos innovadores.

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Sin embargo, los levitadores han quedado restringidos a un pequeño número de laboratorios de investigación porque necesitaban ser fabricados a medida, cuidadosamente afinados y requieren de alta tensión. Pero ahora, no sólo los científicos, sino también los estudiantes, pueden construir su propio levitador en el hogar o la escuela, para experimentar y probar nuevas aplicaciones de esta técnica.

Los investigadores expresan que este trabajo es una democratización de la levitación acústica, una tecnología con un enorme potencial para multitud de aplicaciones, pero que previamente estaba restringida a unos pocos laboratorios de investigación.