Se Duermen Las Extremidades

Es muy probable que después de haber pasado tiempo sentado con las piernas colgando en el aire, hayas sentido las piernas dormidas. Se trata de un entumecimiento y hormigueo que provoca cierto grado de inmovilización y que suele ser descrito como una gran cantidad de pinchazos, que se intensifican cuando se trata de mover la parte afectada. Eventualmente y de manera paulatina ira retornando a la normalidad, pero puede ser un proceso largo y doloroso.

Es frecuente experimentar esa sensación del entumecimiento, cuando se asumen ciertas posiciones con las que se ejerce una presión adicional, sobre esa parte del cuerpo, de modo que se interrumpe el normal flujo de las señales nerviosas.

Los impulsos nerviosos son los responsables de llevar la información sensorial de las terminaciones nerviosas del cuerpo al cerebro. Cuando una parte particular del cuerpo es sometida a una presión extra, se provoca la compresión de estas vías nerviosas y como resultado, se pierde la sensación en esa parte del cuerpo.

La información transmitida desde esa parte del cuerpo se vuelve confusa para el cerebro, ya que algunas células nerviosas están enviando impulsos erráticos, mientras que otras células no envían ninguna información. Esta es la razón por la que se “duerme” esa parte del cuerpo, generando esa extraña sensación de hormigueo. En términos médicos, este fenómeno se conoce como parestesia.

El hormigueo es la forma en que el cerebro le advierte al cuerpo la anomalía. En otras palabras, la sensación de entumecimiento es una señal para que se pueda reajustar la posición y mantener esos impulsos nerviosos fluyendo correctamente.

Una vez que se corrija la postura y se comience a mover la extremidad afectada, los impulsos nerviosos comenzarán a fluir normalmente. Durante este tiempo, se puede sentir una sensación de ardor en el área afectada, que a menudo se describe como “alfileres y agujas”, porque en esos pocos minutos de recuperación del impulso nervioso, esa parte del cuerpo es muy sensible e incluso dolorosa.

Experimentar parestesia por algunos minutos no representa una amenaza para la salud, pero si se prolongara por varias horas, podría derivar en daño a los nervios.