Cada segundo una persona come arroz para satisfacer las necesidades diarias de calorías. Una porción de arroz apacigua el hambre, pero posee muy pocos o ninguno de los micronutrientes esenciales. Como consecuencia, grandes segmentos de la población humana están desnutridos, al no obtener suficiente hierro, zinc y vitamina A, para mantenerse saludable, una situación que ocurre especialmente en grandes áreas de Asia y África.

La ingesta insuficiente de hierro produce anemia, retarda el desarrollo cerebral y aumenta la mortalidad entre las mujeres y los lactantes. Los niños con deficiencias en vitamina A, pueden quedar ciegos y tienen un sistema inmunológico debilitado, dejándolos indefensos ante enfermedades infecciosas como el sarampión, la diarrea o la malaria.

En este sentido, científicos de la Escuela Politécnica Federal de Zúrich (ETH) han desarrollado una nueva variedad de arroz, que no sólo ha aumentado los niveles de hierro y zinc en los granos, sino que también produce betacaroteno como precursor de la vitamina A.

Para combatir la desnutrición, los investigadores de la ETH liderados por Ingo Potrykus, desarrollaron una nueva variedad de arroz en el año 2000 que se conoció como “arroz dorado”. Esta fue una de las primeras variedades de arroz genéticamente modificadas en las que los investigadores pudieron producir betacaroteno, el precursor de la vitamina A, en el endospermo del grano de arroz. El arroz dorado fue mejorado y ahora se utiliza en programas de mejoramiento en varios países, principalmente en el sudeste de Asia.

Para hacer frente a otras deficiencias de micronutrientes, los investigadores del Laboratorio de Biotecnología Vegetal del Profesor Gruissem en la ETH Zúrich, también desarrollaron variedades de arroz con niveles de hierro aumentados.

Sin embargo, todas las nuevas variedades de arroz transgénico tienen una cosa en común: sólo pueden proporcionar un micronutriente en particular. Hasta la fecha, la combinación de varios micronutrientes en una planta de arroz, ha sido un anhelo que no ha podido materializarse.

Pero ahora un grupo liderado por Navreet Bhullar, del Laboratorio de Biotecnología Vegetal de la ETH, reporta éxito en la creación de un arroz multinutrientes.

La investigadora y sus colegas lograron modificar genéticamente las plantas de arroz, de manera que además de presentar niveles suficientes de hierro y zinc, también producen niveles significativos de betacaroteno.

La Dra. Bhullar expresa: “Nuestros resultados demuestran que es posible combinar varios micronutrientes esenciales, hierro, zinc y betacaroteno, en una sola planta de arroz para ofrecer una nutrición saludable”.

Científicamente, el éxito se basó en la creación de un casete genético que contiene cuatro genes para el mejoramiento de micronutrientes, los cuales podrían insertarse en el genoma del arroz como locus genético único. Esto tiene la ventaja de que los niveles de hierro, zinc y betacaroteno, pueden aumentarse simultáneamente mediante cruzamientos genéticos en variedades de arroz de diversos países. De lo contrario, sería necesario cruzar líneas de arroz con los micronutrientes individuales, para alcanzar el contenido mejorado de micronutrientes en los granos de arroz, lo cual hasta ahora ha tenido un éxito limitado.

Las nuevas líneas de arroz multinutrientes están todavía en su fase de prueba. Actualmente las plantas han sido cultivadas sólo en el invernadero; sin embargo, está previsto probar las plantas en ensayos de campo confinado para determinar si los rasgos de micronutrientes y las propiedades agronómicas son tan robustas en el campo, como en el invernadero.

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