Senadores Australia Bitcoin

Dos senadores australianos han ejercido presión para que el Banco de la Reserva de Australia (RBA, por sus siglas en inglés) opte por la adopción de Bitcoin y lo convierta en una moneda oficial. Los políticos argumentan que de no aplicarse esta medida, el país pone en riesgo su competitividad financiera.

El senador laboral Sam Dastyari, y el senador liberal Jane Hume, se han dirigido ante el RBA para la adopción del Bitcoin como una forma oficial de moneda, según reseña el día de hoy el diario Sydney Morning Herald. Dastyari es el representante de Nueva Gales del Sur, el estado más grande de Australia. Por su parte, Hume representa al estado de Victoria, el de mayor densidad de población y segundo en extensión de territorio.

Dastyari afirmó que, sin la adopción de Bitcoin, Australia pone en riesgo el futuro de la competitividad del sector de los servicios financieros, estimando un valor actual para dicho sector de US$ 145 mil millones al año.

Otros senadores australianos como Matt Canavan, también han respaldado públicamente al Bitcoin. De hecho, en septiembre del 2015, solicitó ante la Comisión Australiana de Competencia y del Consumidor (ACCC, por sus siglas en inglés), una investigación para determinar si las empresas que operan con Bitcoin fueron tratadas de manera injusta luego de que los cerraran más de 30 de sus cuentas. Sin embargo, en el 2016, la ACCC aclaró que los bancos quedarían exonerados de cualquier delito en este tema.

En el 2014, Canavan y Dastyari escribieron un artículo destacando la importancia de las criptomonedas y la forma en cómo podían revolucionar los mercados financieros. En este punto, afirmaron:

“Si la competencia es tan buena en los mercados de productos, ¿Por qué no deberíamos permitir la competencia en los mercados de divisas también? ¿Por qué los gobiernos tienen el monopolio?”.

Dastyari ha sido un constante defensor del tratamiento de Bitcoin como moneda legal, planteando incluso la posibilidad de que Australia se estableciera como líder mundial en el cambio de las actitudes de los gobiernos hacia las criptomonedas. Esta creencia, manifestada en 2015, fue reafirmada este martes cuando dijo:

“No podemos competir con nuestros vecinos asiáticos cuando se trata de bienes y servicios más baratos, sin embargo, podemos competir en lo que respecta a los servicios financieros, pero ello implica algunas decisiones audaces”.