Aunque las terapias celulares representan una estrategia prometedora para una serie de condiciones, los enfoques actuales se enfrentan a grandes obstáculos, incluyendo fuentes limitadas de células y la necesidad de etapas de preprocesamiento engorrosas, por ejemplo, el aislamiento celular y la pluripotencia inducida.

En este sentido, un grupo de científicos han presentado un novedoso enfoque capaz de regenerar órganos dañados y sanar heridas graves, con el uso de una almohadilla del tamaño de un centavo. El nuevo dispositivo utiliza nanochips para reprogramar células de la piel, que luego generan cualquier tipo de célula necesaria para el tratamiento médico.

El procedimiento no invasivo tarda menos de un segundo y en los ensayos de laboratorio se demostró que puede restaurar la función de los vasos sanguíneos dañados en cuestión de días.

La nueva técnica, llamada nanotransfección tisular, se basa en un pequeño dispositivo que se asienta sobre la superficie de la piel. A través del dispositivo se aplica un campo eléctrico intenso y enfocado que permite entregar genes a las células de la piel, convirtiéndolas en diversos tipos de células.

La nanotransfección tisular ofrece un desarrollo emocionante cuando se trata de reparar el tejido dañado, ofreciendo la posibilidad de convertir el propio tejido del paciente, en un “biorreactor” para producir células para reparar los tejidos cercanos o para su uso en otro sitio.

El Dr. Chandan Sen, académico de la Universidad Estatal de Ohio y autor líder del estudio, expresó: “Usando nuestra novedosa tecnología de nanochip, órganos dañados o comprometidos pueden ser reemplazados. Hemos demostrado que la piel es una tierra fértil, donde podemos cultivar los elementos de cualquier órgano que lo requiera.”

El nuevo enfoque presentado evita un paso intermedio en el que las células se convierten en lo que se conoce como células madre pluripotentes, convirtiendo las células de la piel directamente en células funcionales de diferentes tipos.

Además, la nanotransfección tisular no se basa en la aplicación de un campo eléctrico a través de una gran área de la célula, o el uso de virus para entregar los genes. “Somos los primeros en ser capaces de reprogramar células en el cuerpo sin el uso de cualquier vector viral” señaló el Dr. Sen.

El equipo revela que utilizaron la técnica en ratones con piernas que habían cortado sus arterias, previniendo el flujo sanguíneo a través de la extremidad. Se puso a prueba el dispositivo en la piel de los ratones. Como resultado, el equipo descubrió que eran capaces de convertir las células de la piel directamente en células vasculares, creando una nueva red de vasos sanguíneos.

El equipo también fue capaz de utilizar el dispositivo para convertir las células de la piel, en las células nerviosas que luego fueron inyectadas en el cerebro de ratones que habían experimentado un accidente cerebrovascular, ayudándoles a recuperarse.

La técnica se basa tanto en nanotecnología basada en chips diseñados para entregar la carga genética a las células adultas en el cuerpo, así como la información biológica específica que determinará la forma de reprogramar estas células.

Los investigadores planean iniciar ensayos clínicos con seres humanos en el año 2018.