Hijos Del Bosque 3

Los niños de bosque hicieron otras cosas además de dejar pinturas rupestres en las cavernas, puede que los recuerden como las criaturas que salvaron a Bran cuando llegó al hogar del cuervo de los tres ojos en la cuarta temporada de Game of Thrones. Puede que también los recuerden porque aparecieron en una de las visiones de Bran, creando a un White Walker.

Pero partiendo por las imágenes de las cuevas donde se hallaba el drangonglass, y el hecho de que Bran continuaba regresando al árbol weirwood, en Winterfell puede deberse a que la mitología que rodea a los niños del bosque puede ir ganando más y más relevancia conforme avancen los episodios

De hecho, puede que una de las antiguas historias de estos niños esconda la salvación de Westeros.

12000 años antes de ocurrieran los eventos que vemos en Game of Thrones, los niños del bosque habitaban el mundo junto a otras criaturas fantásticas, hasta que los primeros hombres llegaron a colonizar su tierra destruyendo todo lo que era sagrado para ellos. Especialmente el hecho de que acabaran con la mayor parte de los árboles weirwood. Cuenta la leyenda que cuando los niños murieron los ancestros se volvieron parte de esos árboles, y puede que por eso tengan grabados unos rostros tristes cubiertos en sangre

Pero, al ver lo cómodos que estaban los niños en la cercanía del cuervo de tres ojos, es fácil suponer que estas figuras poseen una conexión muy importante, una conexión que podría relacionarse con la magia del cuervo, que podría relación con la magia de los dioses antiguos.

Durante una guerra que duró 2000 años, los niños se enfrentaron a los primeros hombres y si bien sus armas y su poca cantidad de guerreros los llevaron a la derrota, ellos usaron sus poderes en los humanos (habilidades que vemos en personajes como Jojen y Bran) para de esa forma lograr que los bosques se alzaran en contra de los hombres, sin embargo al final esto solo llevó a la redistribución geográfica de Westeros, y por eso es que Essos y Westeros quedaron aislados el uno del otro.

Como ya sabemos, los niños crearon al Night King, al capturar a uno de los primeros hombres e incrustarle dragonglass, pero como recordamos sus planes parecieran salirse de control con mucha facilidad.

Durante esa noche, que luego sería conocida como el invierno que casi acabó con todo, lo que pasó fue que los White Walker emergieron desde la tierra donde siempre es invierno para acabar con todo a su paso, cuando esto ocurrió los niños y los hombres unieron fuerzas para destruir a su enemigo común, ya que al final o peleaban juntos o se unían al ejército de los muertos. Tal y como lo vio Jon Snow en la cueva, puede que los niños y los hombres se hayan ocultado en Dragonstone ideando un arma para detener a los Walkers.

Juntos terminaron construyendo El Muro, con la ayuda de los gigantes y los niños usaron su magia para mantener a los Walker alejados del sur.

Miles de años después otra raza de hombres, llamados los Ándalos llegaron a Westeros con sed de conquista, y una vez más los niños estuvieron cerca de perecer cuando los Ándalos comenzaron a extinguir todo a su paso, rompiendo así el pacto que tenían con los hombres y forzándolos a los que quedaron a asimilar su realidad o morir.

Tras eso, se esparcirá la religión de los siete dioses, a cada rincón de Westeros, y de esa forma las historias de los White Walkers, Gigantes y los niños del bosque no quedarían como otra cosa sino como un mito. Con la historia olvidada, y sin nadie que tuviera raccord de haber visto a un niño del bosque o a un White Walker, la realidad se volvió leyenda. Todos lo olvidaron, a excepción de esa tierra que los Ándalos no pudieron conquistar: El Norte.

Los reyes del Norte, los Starks se encargaron de que las tradiciones de su casa se mantuvieran intactas, y jamás dejaron que sus niños y su gente olvidaran el pasado, y con eso y la llegada del invierno no queda otra que pensar que la historia se está repitiendo una vez más, pero que bueno que como ya sabemos: El Norte nunca olvida.