Un tipo de proteína plegada incorrectamente podría estar detrás de algunos casos de diabetes tipo 2, lo que indica que la condición podría potencialmente ser contraída a través de transfusiones de sangre y trasplantes de órganos, o pasar a los niños antes del nacimiento.

La investigación, más que determinar si los riesgos para el público en general son de alguna manera significativa, establece una nueva área de estudio en cómo la enfermedad se desarrolla y se propaga entre las personas.

Investigadores de la Universidad de Texas, utilizaron ratones para probar si los grumos de una proteína llamada polipéptido amiloide (IAPP), pueden propagarse y producir síntomas de diabetes, cuando se transfieren entre individuos.

A diferencia de su enfermedad hermana, la diabetes tipo 1, la tipo 2 o diabetes mellitus, es una condición que se forma con el tiempo, reduciendo la capacidad de una persona para producir o responder a la insulina.

La enfermedad afecta a unas 500 millones de personas a nivel global, pero las causas exactas que la originan, son aún vagas. Los investigadores han identificado factores genéticos y ambientales, pero todavía hay mucho que aprender sobre el origen de la condición.

Grupos tóxicos de proteínas mal plegadas similares a las de trastornos neurológicos como la enfermedad de Alzheimer, han sido asociados previamente con la diabetes tipo 2. Pero encontrar un vínculo no es lo mismo que identificar una causa, por lo que los investigadores han examinado más de cerca las proteínas amiloides en el páncreas, a fin de rastrear su patología.

Una de las categorías más conocidas de proteínas mal plegadas es el prión, más conocido por su papel en la causa de la encefalopatía espongiforme bovina (EEB), comúnmente conocida como la enfermedad de las vacas locas.

Para probar mecanismos similares a los priones en la diabetes, los investigadores cultivaron tejidos pancreáticos de seres humanos sanos y de ratones que habían sido alterados genéticamente, para producir grandes cantidades de IAPP humano. Añadiendo material de ratones más viejos con diabetes tipo 2, se formaron placas IAPP en ambos conjuntos de cultivos de tejidos.

Para probar si estos grumos podrían prosperar fuera de la placa de Petri, los científicos inyectaron semillas de placas amiloides y material pancreático de los sujetos diabéticos a los ratones transgénicos. En ambos casos las placas crecieron, y los ratones mostraron los síntomas de la diabetes mellitus.

El descubrimiento plantea una nueva forma de cómo podría formarse y propagarse la diabetes tipo 2 a través del páncreas, dando esperanza para un diagnóstico más prematuro y al desarrollo de nuevos tratamientos.

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