Personas Autistas Dificiles De Impresionar

Poca investigación ha indagado cómo las personas con trastorno del espectro autista (TEA) representan y responden al cambio ambiental. En este sentido, un grupo de investigadores del Colegio Universitario de Londres, realizó un estudio donde muestran que los adultos con autismo, pueden sobrestimar la volatilidad del mundo que les rodea, siendo menos propensos a sorprenderse.

La insistencia en la igualdad y la intolerancia al cambio, son dos aspectos que forman parte de los criterios de diagnósticos del autismo, pero ha habido poca investigación sobre cómo las personas con autismo representan y responden a cambios inesperados en su entorno.

En este estudio, 24 adultos con autismo y 25 adultos neurotípicos, completaron una tarea que implicaba aprender a esperar ver diferentes imágenes en una pantalla de computadora después de escuchar un sonido alto o bajo.

Los investigadores descubrieron que los adultos con autismo se sorprendían menos por imágenes inesperadas en una tarea de aprendizaje simple, en comparación con los adultos sin autismo, y los sujetos que se mostraban menos sorprendidos, tenían síntomas autistas más pronunciados.

Los investigadores aplicaron el modelado computacional a los datos para caracterizar el proceso de aprendizaje de cada persona, encontrando que los adultos con autismo tienden a sobrestimar lo cambiante que es el ambiente.

Los adultos con autismo aprendieron la tarea bastante bien en general, pero mostraron diferencias en la actualización de sus expectativas, cuando el ambiente inesperadamente se tornó más volátil.

La Dra. Rebecca Lawson, coautora del estudio, explica: “Cuando no estamos seguros de nuestras propias creencias, como en entornos de condiciones volátiles, nos guiamos más por nuestros sentidos que por nuestras expectativas anteriores. El hecho que las personas con autismo tengan una expectativa de volatilidad más alta, podría explicar su propensión a la sobrecarga sensorial, mejorado el funcionamiento perceptual y la insensibilidad al contexto.”

El estudio encontró que la capacidad de formar expectativas sobre las próximas imágenes, estaba relacionada con la gravedad de los problemas de comunicación en las personas con autismo.

La Dra. Lawson señala: “La idea de que las diferencias en la forma en que las personas con autismo construyen expectativas visuales, puedan ser vinculadas a las dificultades sociales que presentan, es una posibilidad intrigante que requiere más investigación”.

Los autores expresan que este trabajo abre la posibilidad de utilizar el modelado computacional con medidas más directas de la función cerebral, para ayudarnos a entender las bases neurales de la forma en que aprendemos los cambios en el medio ambiente, y representa un avance importante en la comprensión de cómo las personas con autismo pueden ver el mundo de manera diferente.