Kids Going Crazy For Candy

Muchos padres aseguran que una sola porción de la torta de cumpleaños, tiene el poder de transformar a su hijo bien educado en una criatura que grita, corre y brinca por doquier. Cualquier persona que ha tenido el placer de asistir a una fiesta de cumpleaños de 5 años sabe que la hipótesis suena razonable, pero ¿realmente el azúcar hace que los niños sean hiperactivos?

La dieta propuesta por Benjamin Feingold en 1973, es considerada por muchas personas como el principio del mito del azúcar. Él planteó la idea de que dar a los niños una dieta sin aromatizantes artificiales, salicilatos y colorantes, podría ayudar en el tratamiento de cambios de comportamiento, como hiperactividad en los niños. A pesar de que el azúcar no era el único alimento que se indicaba en la Dieta Feingold, la mayoría de los padres tuvo la idea de que la azúcar refinada, era el aditivo alimentario que debía excluirse de la dieta de sus hijos.

Después de años de estudios y realización de muchos experimentos, los científicos han llegado a la conclusión de que el azúcar no puede ser responsable de causar hiperactividad en los niños, y expresan que no hay pruebas creíbles disponibles para respaldar esa noción.

Por supuesto que hay buenas razones para que los padres controlen el consumo en exceso de azúcar de sus hijos, como las caries, la obesidad o la diabetes, pero el temor de que la azúcar va a hacer que su hijo experimente un comportamiento hiperactivo incontrolable, no es una de ellas.

El Dr. Mark Wolraich, jefe de Pediatría de Desarrollo y Conducta del Centro de Ciencias de la Salud de la Universidad de Oklahoma, quien investigó el efecto del azúcar en los niños, aclara que la idea es un mito y señala: “Normalmente, el cuerpo regulará esos azúcares, si lo necesita, usará la energía; si no lo necesita, simplemente el metabolismo convertirá esa azúcar en grasa, un proceso que en nada altera el comportamiento del niño”.