El azúcar en exceso puede ser perjudicial no sólo para los dientes y la figura, sino también para la salud mental; la afirmación surge de un estudio realizado por investigadores del Colegio Universitario de Londres. Sin embargo, los resultados fueron recibidos con escepticismo por otros expertos.

Los investigadores del UCL compararon los efectos que tuvo el consumo de azúcar en la sanidad mental a largo plazo, en más de 8.000 personas. Los participantes del estudio, funcionarios públicos no industriales, 66,9 % hombres y 33,1 % mujeres, con edades comprendidas entre 35 y 55 años, que fueron supervisados ​​desde 1985-1988 a través de cuestionarios que completaron cada pocos años a partir de entonces.

Los investigadores examinaron los datos a fin de determinar si existe una asociación entre la ingesta de azúcar y la aparición de trastornos mentales comunes (CMD), como la ansiedad y la depresión. El equipo de la UCL encontró que los hombres con una mayor ingesta de alimentos dulces y bebidas, tienen una mayor probabilidad de desarrollar estos trastornos mentales después de cinco años; en complemento, los autores del estudio pudieron evidenciar un efecto adverso general sobre la salud mental para ambos sexos.

Luego de analizar los datos, los investigadores concluyeron que una menor ingesta de azúcar, puede estar asociada con una mejor salud psicológica.

Pero la nutricionista Catherine Collins, portavoz de la Asociación Dietética Británica, dijo que esta recomendación no estaba “probada”. Refirió que el estudio se basó en el auto reporte de consumo de azúcar y que no consideró la ingesta de azúcar por el alcohol. Además, expresó que los investigadores que realizaron el estudio, parecían confundir el azúcar de origen natural de alimentos como la leche con la azúcar añadida en bebidas y otros productos.

El análisis dietético hace que sea imposible justificar las audaces afirmaciones hechas por los investigadores sobre el azúcar y la depresión en los hombres, advirtió la nutricionista.

El experto en nutrición Tom Sanders, expresó que los resultados del estudio deben ser interpretados con precaución. Desde un punto de vista científico es difícil ver cómo el azúcar natural de los alimentos sería diferente de otras fuentes de hidratos de carbono, pueden afectar la salud mental, ya que ambos se descomponen en azúcares simples en el intestino.

Al respecto Sanders señala: “Está definitivamente demostrado que disminuir la ingesta de azúcares es favorable para los dientes, y también puede ser conveniente para el control de peso, pero como protección contra la depresión, no está claramente demostrado”.