Daniel Fraga, un ciudadano brasileño, fue capaz de utilizar Bitcoin para evadir las demandas y multas de un juez corrupto del país amazónico. La historia fue contada por el periodista Mauricio Bento, colaborador del diario HuffPost en Brasil, a través de una publicación en el sitio web de la Fundación Económica para la Educación (FEE).

Fraga utilizó la ausencia de un marco legal en torno a las criptomonedas en Brasil, para evitar una serie de multas arbitrarias que le fueron impuestas luego de que criticara a través de los medios de comunicación la elección del alcalde de Sao Paulo.

Extorsión política

Hace poco más de 7 años, Fraga creó un canal de YouTube para comentar los sucesos más relevantes de la ciudad. Luego de las elecciones generales del 2010 en Brasil, el canal se hizo más viral debido a su contenido político.

Posteriormente, durante la campaña electoral del 2012, Fraga grabó un video donde criticaba al candidato a la alcaldía de São José dos Campos (ciudad del estado de São Paulo), porque éste denunció ante el Poder Judicial una campaña en su contra a través de memes en Facebook.

En el video, Fraga también critica al juez que aceptó la petición del candidato y que ordenó eliminar todos los memes negativos, aplicando multas a las personas que continuaran realizando ese tipo de publicaciones.

Este video, y en general, el canal de YouTube de Fraga, llamó la atención del juez, quien lo demandó por daños morales, iniciando un ataque contra la libertad de expresión del hombre brasileño.

A pesar de las amenazas, Fraga grabó un nuevo video donde acusaba al juez de censurar su contenido de YouTube, y se negó a eliminar el video original, instando a su público a descargar y compartir en cualquier lugar el video para denunciar la situación. En diversos medios también fueron publicadas declaraciones del Fraga donde decía que no pagaría un centavo al juez. La cantidad exigida era de 5.000 reales brasileños (BLR).

La función de Bitcoin

Lo que no esperaba el juez, era que Fraga lo retara preguntándole si conocía Bitcoin en un nuevo video. En este sentido, el hombre perseguido planteó la posibilidad de convertir todo su dinero de moneda local a Bitcoin, donde sería intocable por cualquier persona o entidad gubernamental. De hecho, lo hizo.

Ante esto, el juez solicitó el “secreto de justicia”, lo que significa la aplicación de una censura total a fraga con respecto de la demanda. No obstante, Fraga continuó denunciando los actos de corrupción dentro del sistema judicial brasileño, instando a su audiencia a pronunciarse contra la censura en su contra. Luego de mucho tiempo de presión, el juez finalmente cedió y retiró la demanda.

Bitcoin: El riesgo que tomó Fraga

Fraga convirtió todos sus activos a Bitcoin al inicio de la demanda en 2013. Un año después, otro funcionario del estado de Río de Janeiro pretendió censurar sus videos y demandarlo, recibiendo solo US$ 5 que habían quedado en su cuenta bancaria.

Cuando se produjo la demanda inicial, el valor de Bitcoin era de US$ 86,41. Actualmente su valor es superior a US$ 2.500. Teniendo en cuenta que Fraga convirtió todos sus bienes a Bitcoin, no solo pudo proteger sus derechos a la libertad de expresión, sino que también produjo una gran cantidad de dinero durante el proceso.

Esta historia invita a la reflexión sobre el papel de las criptomonedas como activo revolucionario dentro de un mundo centralizado, y las consecuencias que deberán afrontar algunos gobiernos y otras autoridades del mundo, en caso de no contar con un marco legal para los criptoactivos o de no adaptarse a esta tecnología.