Apple Homepod

Es claro que la sociedad del siglo XXI sigue adaptándose al uso de los avanzados dispositivos que le rodean, y que se comunican a través del internet para procesar la información que recogen.

Uno de los temores que han surgido recientemente en este sentido, se relaciona con el HomePod de Apple, que, de acuerdo con lo que se sabe, efectúa un rastreo de la habitación donde se encuentra, con el fin de elaborar un mapa de la misma sobre la base de cómo se distribuye el sonido. Esto le permite al Pod determinar el mejor patrón sonoro para la habitación donde se halla. Pero para ello, envía los datos a los servidores de Apple, que hacen los cálculos y le devuelven el resultado.

Esto ha causado aprensión en algunos usuarios, habida cuenta de que la aspiradora Roomba efectúa también un mapeo de la habitación donde se halla, para poder aspirar en modo automático. Pero como se reveló que los datos que recoge el artefacto podrían ser vendidos a terceros por la empresa que fabrica la aspiradora, hubo comunicaciones con Apple preguntando sobre el particular.

La gente de Cupertino, fue rápida y enfática sobre este tema: a pesar de que ciertamente, el HomePod recoge información de la habitación para crear un mapa que envía a los servidores de Apple, esto se hace de forma anónima y cifrada, con el único fin de crear e patrón de sonido que se necesita en la habitación. La información, según dice, no se compartirá con terceros para ningún fin.

Apple ha querido dejar claro de este modo, que su intención no es hacer negocio con la información que pueda recoger de sus usuarios. Esto es una realidad probablemente incómoda con empresas como Google o Facebook, que pueden usar los datos que recopilan para formar un perfil publicitario que puede usar en su favor.