Las Google Glass, aquellas extravagantes piezas de hardware con las que Mountain View intentó conquistar el mercado de los hipsters y tecnofanáticos a un precio de 1300 dólares, desaparecieron del panorama con más pena que gloria… aunque no tanta pena.

En realidad, las Glass fueron un interesante experimento tecnológico que Google está intentando rescatar, pero esta vez apuntando a un mercado diferente. El contraataque de la compañía esta orientado a un mercado que, si se piensa un poco, puede resultar más natural: el ámbito industrial, y en específico, las líneas de ensamblaje y mantenimiento.

Tomando en cuenta situaciones como la de AGCO, una fábrica de tractores en Atlanta, donde se descubrió que las originales Google Glass les habían estado sirviendo muy bien en la líneas de montaje, Alphabet se ha enfocado el desarrollo de Google Glass Enterprise Edition (o Glass EE). Luego de un breve tiempo de adaptación, los trabajadores han hallado asombroso el uso de las gafas.

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La gente de Mountain View piensa montarse entonces en esa ola: mejorando la duración de la batería, la conexión Wi-Fi, la resolución de la cámara, e incluso los adaptarán al estándar aprobado para gafas de seguridad. Dispondrán de un procesador más rápido y serán más livianos: al parecer, el plan es convertir a las Glass EE en toda una herramienta industrial.

Para los trabajadores de AGCO, el control por voz, y las indicaciones visuales de las Google Glass constituye una ayuda mayúscula que los libera de tener que dirigirse a una PC que se halle lejos de su puesto de trabajo cuando tienen que hacer una consulta o reportar una novedad. Es mucho mejor, inclusive que el uso de una tablet, que están expuestas a daños severos y frecuentes, aún las más resistentes.

El precio de las Glass EE ronda los 1500 dólares, y AGCO piensa ordenar unas 1000 unidades. La empresa de encomiendas DHL también considera ordenar también las gafas.