Un nuevo tipo de análisis cibernético pronto podría hacer imposible que los adversarios de cualquier nación puedan sabotear el equipamiento adquirido para el sector de la defensa.

Un grupo de expertos de la Fundación para la Defensa de la Democracia, ubicada en Washington, ha publicado detalles de una nueva investigación acerca de cómo la tecnología Blockchain podría ser utilizada en la prevención de ataques de hardware maliciosos, lo que representaría la construcción de una infraestructura vital para la seguridad nacional de cualquier país.

A pesar de que el documento, publicado a través del Centro de Sanciones y Finanzas Ilícitas de la fundación, se enfoca en la protección de los intereses de la seguridad nacional de los Estados Unidos, los principios de la investigación pueden ser fácilmente aplicados a cualquier país con un gran movimiento de datos de transacciones en la cadena de suministros.

Los autores del documento fueron: Samantha Ravich, antigua asesora de seguridad nacional del ex vicepresidente de Estados Unidos, Dick Cheney; y Michael Hsieh, ex director del programa DARPA (Agencia de Proyectos de Investigación Avanzados de Defensa), quienes describen la forma en la que el hardware de procedencia peligrosa puede atentar contra la seguridad física de los Estados Unidos.

El informe fue titulado “Aprovechamiento de la tecnología Blockchain para la protección de la base Industrial ante ataques en la cadena de suministros”. En él se explica que la creciente globalización de las cadenas de suministro en la industria de la manufactura, seguirá impulsando un crecimiento económico basado en la productividad.

Sin embargo, esta realidad también plantea desafíos en materia de seguridad nacional, como la lucha contra tecnologías de hardware desarrolladas por algunos países cuyo historial de espionaje contra la nación norteamericana está más que comprobado.

La tecnología Blockchain en la cadena de suministros

El documento plantea que la tecnología Blockchain podría transformar los sistemas legados para la adquisición de bienes internacionales, brindando transparencia en relación al origen de cualquiera de los bienes utilizados para construir lo que denominan la ‘Base Industrial de Seguridad’, o NSIB.

Esto serviría para combatir las amenazas cibernéticas que buscan socavar la economía del país, y reducir su poder político y militar. Se trata de ataques estratégicos que buscan vulnerar la infraestructura de una nación a través del uso de tecnologías maliciosas. Los autores alegan que dichas prácticas han sido llevadas a cabo por países como China y Afganistán, entre otras naciones.

Con el uso de la tecnología Blockchain, se podría lograr un mejor nivel de monitorización de las transacciones, además de detectar patrones criminales. La propuesta formal consiste en la formación de comunidades informáticas, compuestas por contratistas que estén dispuestos a aceptar un sistema de pagos basado en Blockchain, además de actualizar sus datos ante las regulaciones correspondientes.

A pesar de que se trata de un tema complejo, se espera la publicación de un artículo más detallado próximamente.