Aunque ha habido un considerable interés en determinar el rol de la dieta materna durante el embarazo en la etiología del asma infantil, no se ha estudiado el posible efecto de un desmedido consumo de azúcar prenatal en el inicio de las enfermedades respiratorias y atópicas. Sin embargo, un grupo de científicos de la Universidad Queen Mary de Londres encontró un vínculo entre una alta ingesta de azúcar durante el embarazo y el riesgo que tienen sus hijos de desarrollar asma y otras alergias.

El estudio encontró que los hijos de madres que consumían una mayor cantidad de azúcar durante el embarazo, eran más propensos a desarrollar alergias y asma a los 7 años, en comparación a los hijos de las mujeres que consumían una menor cantidad de azúcar en el periodo de gestación.

La investigación realizó un seguimiento de 9.000 parejas de madres e hijos, desde principios de 1990 hasta nuestros días; los datos sobre la dieta materna durante el embarazo se recogieron mediante un cuestionario de frecuencia de alimentos realizado a las 32 semanas de gestación.

De acuerdo con estos datos, un consumo desmedido de azúcar prenatal incrementa en un 38 por ciento el riesgo de que los hijos desarrollen asma y otras alergias. Estos resultados sugieren la existencia de no sólo un vínculo, sino una asociación directa entre la exposición prenatal al azúcar y las posibilidades de que un niño desarrolle padecimientos respiratorios.

El profesor de epidemiología respiratoria del Centro de Atención Primaria de la UQM y coautor del estudio, señala: “Sobre la base de estas observaciones no podemos afirmar que un alto consumo de azúcar durante el embarazo sea ciertamente la causa del desarrollo de asma y alergias en su descendencia; sin embargo, dada el alto consumo de azúcar que existe en la actualidad, investigaremos esta hipótesis con urgencia.”

Los investigadores creen que el enlace entre el consumo de azúcar y el asma puede ser explicado por el alto consumo de fructosa, la cual desencadena una respuesta inmune que provoca la inflamación en los aún prematuros pulmones del feto.

A pesar de que otras investigaciones han sugerido que los niños que consumen una gran cantidad de bebidas azucaradas son más propensos a desarrollar asma, este estudio no pudo determinar si existe un enlace entre el consumo de azúcar en la primera infancia y la posterior aparición de complicaciones respiratorias.