Para el año 2015, la prevalencia de personas con enfermedad de Alzheimer y Parkinson se determinó en más de 50 millones a nivel global y aunque ambas enfermedades guardan ciertas analogías, no son las mismas; estas perturbaciones afectan a diferentes regiones del cerebro y tienen distintos factores de riesgos genéticos y ambientales. Sin embargo, a nivel bioquímico, estas dos enfermedades neurodegenerativas, cuando empiezan, tienen un aspecto muy similar. Estas semejanzas le permitieron a un grupo de investigadores de la Universidad de Emory en Atlanta, conseguir un potencial tratamiento farmacológico para estas enfermedades.

EL equipo de científicos logró determinar que tanto en la enfermedad de Alzheimer y Parkinson, está presente una pegajosa enzima que forma aglutinaciones tóxicas en las células del cerebro. En el Alzheimer, la proteína afectada  dentro de las células, es denominada como tau y conforman ovillos neurofibrilares. En Parkinson, la proteína afectada es la alfa-sinucleína, la cual forma cuerpos de Lewy.

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El Dr. Keqiant Ye, académico del Departamento de Patología de la Escuela de Medicina de la UE, y sus colegas, en estudios anteriores, habían identificado previamente una enzima, la endopeptidasa asparagina o AEP, la cual trunca a la proteína tau, de una manera que la hace que sea más pegajosa y tóxica. Los fármacos que inhiben la acción de la AEP han demostrado tener efectos beneficiosos en modelos animales con Alzheimer.

Pero en un nuevo estudio realizado por los investigadores, ha quedado demostrado que la enzima AEP actúa de la misma manera hacia la proteína alfa-sinucleína presente en la enfermedad de Parkinson.

El Dr. Ye, autor principal del estudio, señala: “La alfa-sinucleína presente en la enfermedad de Parkinson se comporta de manera muy similar a la proteína tau presente en el Alzheimer, por lo que asumimos que si la enzima AEP trunca a la proteína tau, es muy probable que tenga el mismo efecto sobre la alfa-sinucleína.”

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El equipo de especialistas liderados por el Dr. Ye, encontró que en las muestras de tejido cerebral de pacientes con enfermedad de Parkinson, la enzima AEP, produce un particular efecto en la alfa-sinucleina, más estas derivaciones no fueron observadas en el grupo de control.

Los autores del estudio señalan que AEP no es la única enzima que provoca que la alfa-sinucleína se corte en varias piezas tóxicas; además los especialistas explican que la proteína de longitud completa es capaz de multiplicarse y causar daño en las células cerebrales. Sin embargo, los investigadores ya se encuentran realizando pruebas de fármacos que inhiben la acción de la enzima AEP en modelos animales de Parkinson.

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