La progresiva evolución de la tecnología ha posibilitado un cambio global en casi todos los aspectos de nuestra vida cotidiana. Gracias a Internet, nuestra forma de comunicarnos, de hacer negocios, de entretenernos, etc., es muy distinta a la que manejábamos hace apenas algunos años. Sin embargo, ¿Has imaginado alguna tecnología capaz de modificar los pilares básicos por los que se rige la sociedad, desde el funcionamiento de la economía, la gobernabilidad, y conceptos como el comercio y la propiedad?

Pues bien, esa tecnología ya es un hecho, y se conoce con el nombre de criptomoneda, una moneda digital que permite el intercambio de bienes y servicios, mediante un sistema de transacciones electrónicas que no requieren de la intervención de intermediarios. La primera criptomoneda en operar en el mundo fue el Bitcoin.

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¿Que es el Bitcoin?

Desde el punto de vista técnico, Bitcoin consiste en una red consensuada que permite generar un nuevo sistema de pago, y a su vez, una moneda totalmente descentralizada. Esto quiere decir, que no depende de la intervención de ningún gobierno o entidad financiera para operar, permitiendo ser transferido de persona a persona a través de Internet.

Esta característica supone un cambio de paradigma con respecto al comercio, ya que Bitcoin reduce las comisiones entre transferencias; puede ser utilizado en cualquier país; no existen requisitos arbitrarios para su uso, y ninguna institución podrá congelar la cuenta del usuario. De esta manera, Bitcoin se ha propuesto cambiar el mundo financiero de la misma forma en que Internet modificó las comunicaciones humanas.

¿Cuál es el origen del Bitcoin?

Como mencionamos anteriormente, Bitcoin es la primera aplicación de un concepto conocido como criptomoneda, el cual fue descrito en el año 1998 por Wei Dai, en una lista de correo electrónico conocida como ‘cypherpunks’. Allí, Dai propuso la creación de un nuevo tipo de moneda que se basara en la criptografía para controlar su creación y las transacciones, en vez de que una autoridad o institución centralizada lo hiciera.

Sin embargo, la primera persona que especificó el protocolo Bitcoin y probó su concepto de manera oficial fue Satoshi Nakamoto en el año 2009, a través de una lista de correo electrónico. Satoshi no profundizó más sobre este proyecto, y un año después lo abandonó sin revelar mayores detalles sobre sí mismo. Desde ese momento, la comunidad ha sabido aprovechar las ventajas de esta red, creciendo exponencialmente gracias a las acciones de una gran cantidad de desarrolladores que trabajan en pro de su mantenimiento.

El hecho de que Satoshi haya sido un personaje de características reservadas, ha despertado algunas críticas infundadas acerca del funcionamiento de Bitcoin, en su mayoría motivadas por una errada o nula comprensión del código abierto sobre el que se basa esta criptomoneda. Lo cierto, es que el protocolo Bitcoin y su software son del dominio público, por lo que cualquier programador que lo desee puede revisarlo desde cualquier lugar del mundo y crear su propia versión del software.

De la misma forma que sucede con los programadores de la actualidad, el trabajo de Satoshi inspiró los cambios que los demás adoptaron, razón por la que él mismo no controlaba el protocolo. Por ello, conocer la identidad de quien inventó Bitcoin es irrelevante a fines prácticos.

Bitcoin llegó para quedarse

La posibilidad de contar con una monedad que depende exclusivamente de Internet, sin intermediarios o instituciones centralizadas, que permite realizar transferencias de dinero sin problemas desde cualquier país, además de la posibilidad de eliminar el conocido ‘mercado negro’ en la web, son solo algunas de las ventajas que Bitcoin ya está ofreciendo a miles de personas en todo el mundo.

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