El gen de tipo fms tirosina quinasa 3 (FLT3), está presente en las células normales de la médula ósea y regula el crecimiento ordenado de células de la sangre. Este gen es un predictor conocido de leucemia mieloide aguda (LMA), cuya reincidencia se asocia con una corta supervivencia.

Cuando el gen está mutado en una célula de leucemia, éstas crecen de una manera incontrolada a menos que la función de FLT3 sea reprimida. En un estudio realizado por investigadores de la Facultad de Medicina de la Universidad de Pensilvania y el Centro de Cáncer Abramson de Penn, por primera vez se trataron a pacientes reincidentes de la mutación, con el fármaco gilteritinib, un inhibidor de FLT3, y se encontró que el medicamento fue bien tolerado y generó respuestas clínicas favorables de manera sostenida.

El FLT3 es uno de los genes más frecuentemente mutados en pacientes con LMA. Se tiene registro de que estas alteraciones se encuentran en alrededor del 30 % de las células de los pacientes de leucemia. Clínicamente, estas mutaciones se asocian con un incremento de la agresividad de la enfermedad, lo que a menudo conduce a la recaída rápida, después de lo cual, la supervivencia general es de cerca de cuatro meses en promedio, contando con las terapias actuales.

Para evitar la recaída, los oncólogos recomiendan quimioterapias más agresivas y exhortan a realizar el trasplante de médula; pero incluso eso, no siempre puede evitar la alta tasa de fatalidad de la enfermedad.

Alexander Perl, MD, profesor de Hematología Oncología en el CAAP y autor principal del estudio, explica: “Otros fármacos orientados a tratar estas mutaciones, muestran un enfoque que funciona bien en laboratorio, pero se ha demostrado que desarrollar inhibidores de FLT3 para aplicaciones clínicas, es muy difícil.”

Tales dificultades se originan, en primer lugar, porque se  necesita una potente inhibición del FLT3 para generar respuestas clínicas satisfactorias. En segundo lugar, muchos de estos fármacos no son selectivos en su actividad contra FLT3 y afectan a múltiples quinasas, lo que genera efectos secundarios perjudiciales, y por último, la leucemia ha mostrado una respuesta de adaptación rápida y las células pueden desarrollar nuevas mutaciones. Por lo que el medicamento debe ser una  droga muy potente, muy selectiva y con un diseño muy elegante.

Para este ensayo clínico, el Dr. Perl y su equipo evaluaron la droga gilteritinib, también conocida como ASP2215, en pacientes con recaídas de LMA o que ya no estaban respondiendo a la quimioterapia. El equipo se centró en niveles de dosis de 80 mg y superiores, las que se asociaron con una inhibición de la mutación FLT3 más potente. De los 252 pacientes en este estudio, 67 recibieron dosis de 120 mg y 100 pacientes recibieron dosis de 200 mg.

191 pacientes en el ensayo (66%) tuvo una mutación FLT3. En general, el 49 por ciento de los pacientes con mutaciones de FLT3 mostró una respuesta positiva. Sólo el 12 por ciento de los pacientes que no tenían la mutación respondió a la droga.

Los autores del estudio señalan que el hecho de que la tasa de respuesta era mucho menor entre los pacientes que no tienen una mutación FLT3, da la confianza de que este medicamento está logrando su objetivo.

Ya está en marcha un nuevo ensayo clínico, que compara los efectos de fármaco gilteritinib a la quimioterapia estándar en pacientes con mutaciones FLT3.  También hay estudios en curso que evalúan la combinación del fármaco con quimioterapia de primera línea, como un adjunto al trasplante de médula ósea, con la esperanza de que estas medidas puedan prevenir la recaída.