Ukhacker

Un británico de 25 años, llamado Sean Caffrey, admitió haber hackeado un sistema de comunicaciones militares estadounidense, haciéndose con los datos de más de 800 cuentas de usuario, según reporta la Agencia Nacional del Crimen (NCA) del Reino Unido.

Caffrey admitió su responsabilidad en el robo de datos de los Servicios Mejorados de Satélite del Departamento de Defensa de los Estados Unidos, el 15 de junio de 2014. Esto constituye un delito contemplado en el Acta contra el uso indebido de Computadoras. Sustrajo información referente a nombres de usuario, rangos, números de teléfono y direcciones de correo de  cientos de empleados del departamento.

También robó información sobre la Identidad Internacional de Equipos Móviles (IMEI) de más de 30 mil teléfonos satelitales. La unidad de Crímenes Cibernéticos de la NCA trabajo con el departamento de Policía de Midlands Occidentales logró rastrear el robo de datos hasta la conexión a internet de Caffrey, logrando arrestarlo en marzo de 2015. La información sustraída se encontraba en los discos duros de Caffrey, además del registro de una cuenta de mensajería online vinculada al ataque, y cuyo nombre era “ISIS Freedom Fighters” (Luchadores por la Libertad del Estado Islámico). Caffrey publicó bajo esa cuenta una captura de pantalla con parte de la información a la que tuvo acceso, además de algunos mensajes de amenaza contra un grupo llamado Escuadrón Lagarto (Lizard Squad), conocido por provocar interrupciones de algunos servicios online.

Pero más allá de eso, las autoridades no consideran que haya una vinculación real entre Caffrey y el Estado Islámico. Resulta paradójico que haya sido capaz de robar tanta información sensible y no se hubiera tomado el trabajo de cubrir sus huellas mediante una VPN o tan siquiera un proxy.

El costo de reparar el daño provocado por Caffrey rebasa los 600.000 dólares, lo cual ha impulsado a algunas organizaciones militares a adoptar programas de recompensa por fallos, con el fin de estimular a los hackers a encontrar y reportar vulnerabilidades en los sistemas militares a cambio de recompensas en metálico.