Nsa

En los Estados Unidos, una compañía, cuyo nombre no trascendió, se negó a suministrar a la Agencia de Seguridad Nacional (NSA, por sus siglas en inglés) información que se le solicitó en función de las labores de seguimiento que lleva a cabo la agencia.

Un documento de 2014, desclasificado recientemente, hace mención de la negativa de esta compañía, que muy posiblemente sea algún proveedor de servicio de internet, o alguna firma tecnológica.

La primera compañía que se negó a participar suministrando datos de sus usuarios a la NSA, fue Yahoo! En 2008, situación que le costó multas diarias. En este nuevo caso, muchos detalles de la situación permanecen clasificados, aunque al parecer tienen que ver con una aparente expansión del seguimiento hecho por la NSA a nivel internacional.

Eventualmente, el Gobierno pudo forzar en 2014 a esta compañía para que entregase los datos requeridos por el programa de seguimiento.

La desclasificación de esta información ha tenido lugar en el marco de una demanda legal incoada por la Unión Americana por las Libertades Civiles, y por la Fundación Frontera Electrónica (ACLU y EFF, por sus siglas en inglés). Las organizaciones mencionadas están cuestionando el uso que el Gobierno estadounidense hace de la Sección 702 del Acta de Investigación en Inteligencia Foránea, que permite la recolección de datos sobre extranjeros que usen productos y servicios tecnológicos estadounidenses.

Esto posibilita la recolección indiscriminada de información sobre los usuarios, incluso sin que los mismos puedan saber que están siendo espiados. La ACLU y la EFF están exigiendo que la sección 702 sea profundamente reformada, debido a lo controversial que resulta este programa de espionaje masivo, y sin garantías. En 2016 la NSA recolectó más de 151 millones de registros sobre llamadas telefónicas de sólo 42 personas.