En la búsqueda de antibióticos que puedan mostrar efectividad y tiempos de vida clínicos perdurables, un grupo de investigadores del Instituto de Investigación Scripps, ubicado en La Jolla, California, lograron desarrollar una versión mejorada del antibiótico vancomicina, y afirman que su novedoso enfoque, le otorga la capacidad de matar bacterias que han mostrado resistencia a los medicamentos.

La última línea de defensa contra las bacterias que causan enfermedades, acaba de recibir un nuevo guerrero: la versión 3.0 del antibiótico vancomicina. Su predecesor, la vancomicina 1.0 se ha utilizado desde 1958 para combatir infecciones peligrosas. Sin embargo, el surgimiento de bacterias resistentes, ha entorpecido su eficacia; los científicos han diseñado versiones más potentes de la droga, pero la versión 3.0 tiene un triple enfoque único para matar las bacterias, lo cual les ofrece a los médicos una nueva y poderosa arma contra las bacterias resistentes a los medicamentos y ayuda a tener antibióticos más duraderos.

La vancomicina, considerada durante mucho tiempo una “droga de último recurso,” mata al impedir que las bacterias formen las paredes celulares. Se une a fragmentos de proteínas de llamados péptidos, en particular al D-aminoácido alanina (D-Ala). Sin embargo, las bacterias han evolucionado. Ahora, muchas reemplazan el D-ala con ácido D-láctico (D-lac), lo que reduce drásticamente la efectividad del antibiótico.

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Para resolver el problema que implica el D-lac, los investigadores dirigidos por el Químico Dale Boger, autor principal del estudio, comenzaron a sintetizar nuevas versiones de vancomicina que se unen a péptidos que terminan en D-Ala y D-lac. Los esfuerzos realizados por el equipo de investigadores fueron recompensados cuando encontraron una nueva manera de detener la construcción de las paredes celulares.

Boger y sus colegas lograron reunir tres armas en un solo análogo de vancomicina. El nuevo antibiótico es al menos 25.000 veces más potente contra microbios, tales como VRE y VRSA. Por otra parte, cuando el equipo probó la nueva vancomicina en bacterias que han mostrado la capacidad de desarrollar inmunidad, los microbios no fueron capaces de lograr resistencia incluso después de 50 rondas.

Señala Boger: “Muchos antibióticos comienzan a fallar después de sólo unas cuantas rondas. Los resultados obtenidos en nuestros ensayos sugieren que el nuevo compuesto puede ser mucho más duradero que los antibióticos actuales. Los organismos simplemente no pueden trabajar al mismo tiempo para encontrar la manera de evadir tres mecanismos independientes de acción. Incluso si encontraron la solución para  uno de ellos, los organismos todavía serían eliminados por los otros dos”.

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Los investigadores advierten que el nuevo compuesto aún no está listo para ser utilizado en humanos. El próximo paso que tienen proyectado, es simplificar el proceso de producción requerido para fabricar el nuevo compuesto, con la esperanza de reducir los costos; seguidamente van a poner a prueba el medicamento en animales, y finalmente en seres humanos. Si se aprueba este medicamento, la última línea de defensa de la humanidad contra las infecciones peligrosas, llegará a ser considerablemente más fuerte.