Exoesqueleto

Sin duda que la época actual ha sido donde más se ha extendido la esperanza de vida de las personas, acercándose con confianza a los 100 años. Lamentablemente, esa longevidad extendida no siempre ha estado acompañada de una correspondiente calidad de vida, de modo que los mayores deben convivir sus últimos años lidiando con diversos signos de deterioro, como por ejemplo, problemas con el equilibrio y la locomoción.

Estas dificultades pueden derivar en caídas, que en el caso de personas mayores son más propensas a ser mortales o incapacitantes. Es por ello que la EPFL, en Suiza, conjuntamente con la Scuola Sant’Anna en Italia, han estado desarrollando un prototipo de exoesqueleto inteligente que puede usarse para corregir los problemas locomotores que puede presentar una persona.

Se trata de un dispositivo inteligente que es capaz de registrar y adaptarse al patrón de marcha de su usuario, de suerte que es capaz de accionar motores que ayudan a mover las piernas a una posición de estabilidad. Si el exoesqueleto cambia de usuario, el sistema inteligente es capaz de aprender con rapidez el nuevo patrón de marcha para corregirlo en consecuencia.

Es un sistema ligero, lo cual es sin duda un requisito necesario para no sobreexigir la capacidad física de una persona mayor. El mayor reto que enfrenta el dispositivo es hacerlo más discreto. La apariencia actual del exoesqueleto semeja un armazón demasiado visible y quizá poco práctico; pero sus creadores pretenden llevarlo a una apariencia que no se distinga demasiado de un par de botas.

[irp posts=”9632″ name=”La formula para la eterna juventud parece estar cerca, logran alargar la vida de ratones gracias a la genética”]

De momento, la ciencia no ha podido encontrar la manera de detener o ralentizar el deterioro físico que acompaña el incremento de la edad. Pero este tipo de ayudas son una manera de lograr que las personas se mantengan activas, dando mayor calidad de vida a quienes se hallan en edad provecta.