El cáncer es una enfermedad extremadamente compleja, pero su definición es bastante simple: el crecimiento anormal e incontrolable de las células. Investigadores de la Universidad de Rochester han identificado una nueva manera de potencialmente retardar el rápido crecimiento celular que caracteriza a todos los tipos de cáncer.

Todas las células pasan por el denominado “ciclo celular”, el cual consiste en una serie de eventos que culminan con una ordenada división y crecimiento celular. En el cáncer, el ciclo celular está fuera de control; las células se dividen sin parar e invaden los tejidos circundantes.

En un estudio realizado por un grupo de investigadores, liderados por la Dra. Lynne Elisabeth Maquat, Ph.D, profesora en el Departamento Bioquímica y Biofísica de la Escuela de Medicina de la UR y Directora de Centro de Biología de ARN, identificaron una proteína, llamada Tudor-SN, la cual juega un rol importante en la fase de “preparación” del ciclo celular, es decir, el período en que la célula se prepara para dividirse.

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Cuando los científicos eliminaron esta proteína de las células, utilizando la tecnología de edición génica CRISPR-Cas9, a las células les tomó más tiempo prepararse para la división, evidenciando que la supresión de la proteína Tudor-SN, desaceleraba el normal flujo del ciclo celular.

El Dr. Reyad A. Elbarbary, Ph.D, coautor del estudio, manifestó: “Sabemos que la proteína Tudor-SN es más abundante en las células cancerosas que las células sanas, y nuestro estudio sugiere que la orientación de esta proteína podría inhibir el rápido crecimiento de las células cancerosas. Disponemos de compuestos que bloquean al Tudor-SN, los que podrían potencialmente ser buenos candidatos para una posible terapia.”

El equipo de Maquat descubrió que Tudor-SN influye en el ciclo celular mediante el control de los microARN, moléculas que afinan la expresión de miles de genes humanos. Cuando se elimina el Tudor-SN de las células humanas, los niveles de los microRNAs suben por docenas. Impulsar la presencia de microRNAs pone freno a los genes que fomentan el crecimiento celular. Con estos genes desactivados, la célula presenta un comportamiento ralentizado en la fase preparatoria para la división celular.

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Puntualiza Maquat: “Dado que las células cancerígenas tienen un ciclo celular defectuoso, seguir los factores involucrados en el ciclo celular, es una vía prometedora para el tratamiento del cáncer.”

Los investigadores señalan que los próximos pasos de la investigación, incluyen la comprensión de cómo Tudor-SN trabaja en conjunto con otras moléculas y proteínas, por lo que los científicos pueden estar en capacidad de identificar más adecuadamente potenciales fármacos. Aunque los resultados obtenidos en este estudio están distantes de ser aplicados en las personas, podrían ser la base de una opción de tratamiento del cáncer en el futuro cercano.