Assassins Creed Meets Parkour In Real Life

El pasado lunes los periódicos de Ciudad de México se llenaron con la noticia del intento de homicidio de un sacerdote a manos de joven, este habría utilizado un cuchillo como arma para acabar con la vida de la víctima dentro de la Catedral de dicha ciudad.

El culpable del delito ha sido identificado como Juan René Silva, residente de San Luis Potosí, y luego de que las autoridades de la capital lograron detenerlo y examinarlo, el criminal pidió hablar con autoridades como el presidente Enrique Peña Nieto, el Papa Francisco, el Embajador de Francia e incluso la mismísima Reina de España ya que alega que su verdadero nombre es John Rockchild y proviene de Francia.

Tatuaje de Juan Silva a la izquierda, y logotipo de Abstergo Industries a la derecha

La Procuraduría de Justicia de la Ciudad de México alegó que el motivo de la agresión fue porque Juan René Silva posee un trastorno de identidad gracias a su enorme fanatismo por el juego ‘Assassin’s Creed’. Esta conclusión obedece a que el joven tiene un tatuaje con el logotipo de Abstergo Industries en su pecho, que de acuerdo con la narrativa del juego fue fundada por Los Templarios e intenta controlar el mundo apoderándose de fuentes de conocimiento y asesinando a sus rivales de la Orden Secreta de Hashshashin.

Perfil de Facebook de Juan Silva

Entre las investigaciones, la policía revisó el perfil en Facebook del agresor, donde pudieron comprobar su identidad y detalles como sus estudios en Diseño Urbano en la Universidad Autónoma y sus estudios de música en el Hermes Music Education Centre, sin embargo, para corroborar la conclusión acerca del asesinato, lograron dar con que el acusado había compartido sus logros obtenidos en el juego Assassin’s Creed III: Liberation.

Juan Silva detenido

Aunque Juan René Silva no ha sido sentenciado todavía, es completamente seguro que el joven sea procesado por tentativa de homicidio, y por el trastorno mental que padece podría ser internado en el Centro Varonil de Rehabilitación Psicosocial. Si el motivo de la agresión fue fanatismo o no, es debatible. Lo cierto es que Silva tiene problemas mentales y las autoridades han culpado a lo más sencillo que encontraron a mano.