Stolenphonechecker

La mejor forma de evitar comprar smartphones robados, es hacerlo desde un proveedor de telefonía móvil o directamente de las tiendas del fabricante. Claro, el problema es que algunos modelos como los iPhone de Apple o los Galaxy de Samsung tienen precios de lista elevados y es motivo por el que muchas personas optan por comprarlos de segunda mano. En el mercado existe la posibilidad de que los encuentres a un buen precio, pero siempre corriendo el riesgo de que sea un smartphone robado. Afortunadamente, hay una herramienta muy sencilla que puede ayudarte a determinar si este es robado o no.

Se trata de un sitio web desarrollado por la CTIA, un organismo que se encarga de representar a las empresas de telecomunicación inalámbrica en EE.UU, y la GSMA. Ambos organismos mantienen actualizada la base de datos de teléfonos robados de StolenPhoneChecker, gracias a los reportes que se reciben a través de las empresas de telefonía móvil.

El sitio es muy sencillo de utilizar, y sólo requiere introducir el IMEI del móvil que vamos a verificar. El IMEI es un identificador único para nuestro móvil. Este puede encontrarse detrás de la batería, en el menú de configuración y luego información, e incluso tecleando *#06#

El proceso no dura más que unos segundos y devuelve un informe en el que advierte si este ha sido robado o no, así como el modelo del móvil verificado. Estos son algunos ejemplos de los reportes:

El único inconveniente con esta herramienta es que solo funciona en EE.UU, y para el Consumidor deja verificar no más de 5 móviles al día. Si estás viviendo fuera de Estados Unidos, puedes utilizar el navegador Opera para el escritorio y activar la VPN gratuita para simular una IP en el país norteamericano y acceder a StolenPhoneChecker. Si todo lo que tienes a mano es un smartphone, puedes instalar la aplicación OperaVPN, conectarte a un servidor estadounidense y luego ingresar a StolenPhoneChecker.

Una herramienta que sin duda resulta de mucha utilidad tanto por el dilema moral así como para evitar terminar con un teléfono bloqueado, o quien sabe, recibir la visita del dueño o la policía.