Android Fragmentacion

Una de las ventajas que todos suelen mencionar con respecto a Android como sistema operativo móvil es el hecho de que su código fuente esta abierto. Claro, esto ha permitido que los usuarios y fabricantes puedan personalizarlo a grandes niveles, pero también trae consigo un problema que ya hemos visto en otro sistema muy conocido (Linux), la fragmentación.

Como inconveniente principal de la fragmentación en Android, es que los usuarios no tendrán las últimas actualizaciones de Android a tiempo. De hecho, es muy probable que luego de un año, sus dispositivos no vuelvan a recibir actualizaciones del sistema nunca más. Los culpables son muchos: Google, Android, los fabricantes de Chips (Mediatek, Qualcomm, etc.), fabricantes de móviles (Samsung, Xiaomi, LG, etc.) e incluso hasta los proveedores de telefonía móvil.

Esta cadena por la que una actualización tiene que pasar para que llegue al usuario se explica por lo siguiente. Una vez que se lanza una nueva versión de Android (7.0 por ejemplo) por el Android Open Source Project/Google, los fabricantes de chip tienen que actualizar los controladores. Luego, el fabricante de los dispositivos debe adaptar la actualización a los diferentes modelos y de paso agregar una capa de software, en caso de que lo hagan, para distinguirse del resto. Luego, los proveedores de telefonía móvil pueden agregar sus aplicaciones, y al fin llega la actualización a los usuarios.

¿Cómo pretende Google solucionar el problema?

Pues bien, Google esta buscando acortar este largo camino por el que recorren las actualizaciones mediante su Project Treble. Su planteamiento es separar a Android en dos capas principales. En una se encontraría el framework de Android, o lo que es decir el sistema propiamente dicho. En la otra parte se situarían las modificaciones propias del fabricante. Con esta modificación, los fabricantes solo tendrían que aplicar el nuevo framework a las actualizaciones de Android sin tenerlas que modificar.

Un punto importante de Project Treble, es que asegura que los drivers funcionen en futuras versiones del sistema. Algo que atrasa siempre a los fabricantes de chip y de móviles. Aún así, las actualizaciones deberán ser ensambladas por los fabricantes de móviles y distribuidas por los mismos o los proveedores de telefonía móvil. A pesar de ello, el tiempo en que llegan las actualizaciones debería estar acortado a más de la mitad.

Google revelará más detalles sobre Project Treble, así como la documentación necesaria en su próximo evento Google I/O. Se confirma desde ya, que Android O será la primer versión en implementar este nuevo sistema.