Dentro de toda la complejidad que conforma la visión humana, resalta un componente cuyo papel en el sistema óptico es crucial. La retina es la encargada de convertir los rayos de luz, en señales eléctricas que viajan a través del sistema nervioso, provocando una respuesta del cerebro, que en última instancia, realiza la construcción de una imagen de la escena que se está viendo. La retina es una capa sensible a la luz que se encuentra ubicada la parte posterior del ojo y abarca aproximadamente el 65 por ciento de su superficie interior.

Hasta ahora, todos los esfuerzos científicos orientados a desarrollar una retina artificial, han estado basados en el uso de materiales rígidos y duros, por lo que se han obtenido éxitos moderados. Sin embargo, en un estudio realizado en el Laboratorio de Investigación Química de la Universidad de Oxford, un grupo de científicos dirigidos por Vanessa Restrepo Schild, reportan haber desarrollado una prometedora retina sintética de tejido blando, la cual podría ofrecer nuevas esperanzas a las personas con discapacidad visual.

La novedosa retina artificial podría ayudar a los médicos a ofrecer tratamientos menos invasivos y más eficaces para los pacientes con problemas de visión. El material sintético, que es resultado de una combinación de hidrogeles y proteínas celulares, funciona como el sensor de imagen de una cámara, reaccionando a la luz y creando una imagen.

En un comunicado de prensa, Vanessa Restrepo Schild, señala: “El material sintético puede generar señales eléctricas que estimulan las neuronas en la parte posterior de nuestro ojo, tal como lo haría una retina original. Gracias a los materiales naturales biodegradables con que está elaborada, es menos probable que cause una infección o una reacción fisiológica adversa cuando se implanta.”

El ojo humano es muy sensible, por lo que cuerpos extraños, como los implantes de retina de metal pueden resultar adversos y provocar inflamación, cicatrización o ambos; sin embargo, un implante sintético biológico elaborado a base de agua, es mucho más amigable con el medio ambiente de los ojos, reduciendo la posibilidad de reacciones desfavorables.

El material sintético imita el proceso natural de la retina humana. La réplica se compone de hidrogeles biológicos y proteínas de membrana celular que actúan como píxeles, detectando y reaccionando a la luz para crear una imagen en escala de grises.

En la actualidad la retina sintética sólo ha sido probada en condiciones de laboratorio; el siguiente paso es realizar ensayos del material en tejidos vivos, utilizando la retina sintética como un bio-implante real.