El Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH) es un virus que se dirige al sistema inmunológico del cuerpo y debilita los sistemas de defensa de las personas contra las infecciones y las enfermedades. Tiene una prevalencia global que supera los 35 millones de afectados y aunque se cuenta con tratamientos que controlan la infección, no existe una cura definitiva.

Un equipo de expertos de la Escuela de Medicina de la Universidad de Temple, ubicada en la ciudad de Filadelfia, Estados Unidos, realizaron un estudio, cuyos resultados son calificados como un paso importante en la obtención de esta anhelada cura.

Los científicos lograron desactivar y eliminar el virus de tejidos de ratones a los que se les había trasplantado células inmunes y células infectadas con VIH.

Ya en investigaciones anteriores el equipo dirigido por el Dr. Wenhui Hu, había logrado eliminar el VIH-1 del genoma de la mayoría de los tejidos.

Para seguir avanzando, los científicos han considerado varias estrategias; uno de los enfoques más prometedores se centra  el uso de endonucleasas para desactivar el virus. Hu y sus colegas logran dar un paso importante en este enfoque de la aplicación in vivo, mediante la investigación de la viabilidad de la escisión mediada por el provirus Cas9 en tres modelos de infección por VIH-1.

La nueva técnica empleada, llamada CRISPR / Cas9, implica la orientación del código genético del VIH que se inserta en las células, la cual tiene la capacidad para entregar un vector adeno-asociado que contiene múltiples guías de ARN con Staphylococcus aureus y detectar la escisión del provirus VIH-1 en múltiples tejidos y órganos, incluyendo la médula ósea, el hígado y el timo, de ratones con infección crónica de VIH-1, lo cual representa un hito emocionante y apunta hacia los ensayos en humanos.

Básicamente el proceso es el siguiente: se extrae sangre del paciente (en este caso un ratón) y se le incorpora la proteína Cas9 que busca el ADN del VIH en las células inmunes. Una vez que lo encuentra, libera una enzima que elimina la secuencia, cortando efectivamente el virus. Las células modificadas sanas serían transfundidas nuevamente en el paciente.

Los científicos creen que la sustitución de sólo el 20 por ciento de las células inmunes con las células alteradas genéticamente, sería suficiente para curar la enfermedad.

Kamel Khalili, del Departamento de Neurociencias del Centro Integral de NeuroAIDS, de la UT y coautor del estudio expresa: “La siguiente etapa sería repetir el estudio en primates, un modelo animal más adecuado, con el fin de demostrar la eliminación del VIH-1 del ADN en las células T infectadas de forma latente y otros sitios santuario, incluyendo las células del cerebro. Nuestro objetivo final es que antes del 2020 podamos realizar ensayos clínicos en pacientes humanos y para eso nos estamos preparando.”