Estornudo

Se inicia con un cosquilleo en la nariz, luego especie de una picazón que se convierte rápidamente en una violenta fuerza de la naturaleza: el estornudo; uno de los mecanismos de defensa naturales del cuerpo. Los estornudos son el resultado de un proceso fisiológico complejo, diseñado para liberar al cuerpo de invasores extraños y proteger los pulmones y otros órganos internos de la contaminación.

Los estornudos ocurren cuando el epitelio respiratorio que recubre la nariz, está irritado, estimulando las terminaciones de los nervios del trigémino, el cual le envía un mensaje al cerebro para activar el reflejo del estornudo.

Este esfuerzo coordinado entre el sistema respiratorio, el sistema musculoesquelético y la división parasimpática del sistema nervioso, configura una hazaña impresionante: la expulsión de aire del cuerpo a velocidades de hasta 150 kilómetros por hora.

Las infecciones respiratorias virales (por ejemplo, el resfriado común) puede irritar la membrana mucosa de la nariz y causar un montón de estornudos pegajosos. Sin embargo, hay otros elementos que pueden provocar el estornudo.

Algunas de las cosas más comunes que provoca este reflejo incluyen alérgenos, como el polen o la caspa de mascotas, irritantes físicos, tales como el humo o la contaminación, partículas ambientales comunes, por ejemplo  el polvo, el moho y el aire frío.

Pero también hay una serie de factores un tanto más extraños que desencadenan el reflejo de estornudo. ¿Sabías, por ejemplo, que algunas personas estornudan cuando se depilan las cejas?

También encontramos estornudos que son inducidos por la exposición a la luz solar,  una condición llamada estornudo fótico, que afecta a entre un 10 a un 30 % de las personas. Otro factor desencadenante de estornudos inusual, es el que provoca tener el estómago lleno.

Algunas personas estornudan cuando llegan al orgasmo; otros, sólo la idea de tener sexo puede desencadenar el reflejo de estornudo. La razón que desencadena estos estornudos no se conoce. Sin embargo, los investigadores han planteado la hipótesis de que podrían estar relacionados con un cableado defectuoso, en la parte del tronco cerebral conocida como el bulbo raquídeo, que controla las respuestas del sistema nervioso parasimpático a ciertos estímulos, incluyendo la luz brillante, el hambre y la excitación sexual.