Bose Quietcomfort 35

Bose Corp, la empresa detrás de los populares auriculares que llevan la marca ‘Bose’, se enfrenta a una demanda presentada por un usuario quien se ha mostrado inconforme porque la empresa espía a sus usuarios. Al parecer, los auriculares inalámbricos de la empresa que utilizan la aplicación móvil Bose Connect recopila la lista de música reproducida, los podcast y cualquier tipo de audio escuchado y vende esta información sin el permiso de los usuarios.

La demanda, interpuesta este Martes por Kyle Zak en la corte federal de Chicago persigue como objetivo que Bose detenga su práctica de recopilar información y además, una compensación a los usuarios por haber violado su privacidad al utilizar la aplicación Bose Connect.

El abogado de Zak, Christopher Dore, ha dicho que “las personas deberían estar inconformes con la situación“, añadiendo que “uno usa sus auriculares por que espera sea privado, pero no pueden estar dando información que no quieren dar“.

Según la demanda, los usuarios afectados serían todos aquellos que hayan adquirido ya sea los auriculares o altavoces  QuietComfort 35, QuietControl 30, SoundLink Around-Ear Wireless Headphones II, SoundLink Color II, SoundSport Wireless y SoundSport Pulse Wireless. Además, claro esta, que hayan descargado la aplicación Bose Connect e introducido sus datos personales. Esta aplicación envía el historial de los usuarios a terceros como Segment.io, una empresa que se encarga de recopilar información de los usuarios.

En la demanda, Zak describe esta técnica como intrusiva, pues argumenta que las selecciones musicales pueden arrojar mucha información sobre la personalidad de los clientes, su comportamiento, sus tendencias políticas o religiosas. “Una persona que escucha oraciones musulmanas, es muy posible que sea de esta religión“, dice la denuncia.

Lo peor del caso, es que según la revisión del abogado de los términos y condiciones de la aplicación, así como de las políticas de privacidad, estas no en ningún momento que se recolecta la información constituyendo una clara violación a los derechos del usuario.

Hasta el momento Bose no se ha pronunciado. Queda por ver la respuesta que tendrá, y el fallo que darán los jueces en un caso que tiene mucho potencial para evolucionar.