Planteta Circumbinario

El descubrimiento de planetas que orbitan alrededor de estrellas dobles, ha despertado un creciente interés científico para determinar si planetas análogos a la Tierra, pueden seguir siendo habitables en este tipo de entornos y cómo su dinámica atmosférica estaría influenciada por la inconstante radiación solar.

Fuera de nuestro Sistema Solar, los astrónomos ya han detectado varios mundos que, en lugar de girar alrededor de una sola estrella, como la Tierra, se mueven alrededor de dos soles; se denominan planetas circumbinarios; el ejemplo más representativo que los astrónomos han avizorado es el planeta Kepler 35b, situado a 3.700 años luz.

La presencia de un segundo sol no significa automáticamente que cualquier mundo que orbita dos estrellas tiene que estar seco. En un estudio realizado por los investigadores Max Popp y Siegfried Eggl, del Laboratorio de Propulsión a Chorro de la NASA, mediante la aplicación de modelos de complejidad variable en la dinámica atmosférica y orbital, han encontrado que planetas similares a la Tierra en órbitas circumbinarias, pueden ser capaces de sostener agua líquida en su superficie.

Los científicos crearon un modelo para la pareja estelar Kepler 35A y B, anfitriones de un planeta llamado Kepler, un planeta gigante de ocho veces el tamaño de la Tierra, con una órbita de 131,5 días terrestres. Para su estudio, los investigadores consideraron la influencia gravitacional de este planeta y añadieron un hipotético planeta del tamaño de la Tierra, cubierto de agua, alrededor de las estrellas Kepler 35 A y B.

Para hacer las cosas aún más complicadas, un planeta alrededor de dos estrellas no viajaría en un círculo, su órbita oscilaría influenciada por la interacción gravitatoria de las dos estrellas.

Los investigadores examinaron cómo se comportaría el clima de este planeta y cómo el planeta orbitaría las estrellas anfitrionas, con períodos comprendidos entre 341 y 380 días.

En la investigación de exoplanetas, los científicos hablan de una región llamada “zona habitable”, la cual es una gama de distancias alrededor de una estrella donde es más probable tener agua líquida en su superficie.

De acuerdo al estudio, en el extremo más alejado de la zona habitable, el hipotético planeta cubierto de agua, tendría una gran cantidad de variación en sus temperaturas superficiales. Esto es análogo en la Tierra; en climas áridos como los desiertos, experimentamos grandes variaciones de temperatura entre día y noche.

Sin embargo, en el borde interior de la zona habitable, las temperaturas medias de la superficie global permanecerían casi constantes. Esto se debe a la mayor persistencia de vapor en la atmósfera, lo que serviría como un amortiguador para mantener condiciones estables.

Otra característica del modelo climático del estudio es que, comparado con la Tierra, un planeta cubierto de agua alrededor de dos estrellas, tendría una menor cobertura de nubes; eso significaría contar con cielos más claros para la visualización de dobles puestas de sol, sin duda una vista muy particular.