Instagram modernizó el turismo. Se aprovechó de la muerte de la cámara analógica —incluso de la digital— e hizo una firme amistad con los teléfonos móviles y las bitácoras de viajes. La red de fotografías renovó el marketing de los destinos turísticos con el uso de selfies, lugares geolocalizados, tags e igers (influencers). Y aprovechó el momento, cuando los millennials logran experimentar nuevos destinos apegados al turismo sostenible y a la aventura.

Según datos de junio de 2016, la red social gozaba de 500 millones de usuarios activos cada mes, de los cuales 300 millones la utilizaban diariamente. En ese contexto, sus tantos usuarios son los nuevos asesores de viajes, vendiéndose a sí mismos las experiencias que publican en Instagram.

De forma espontánea destacan el marketing de los destinos bajo el esquema de vender de “persona a persona”. No usan grandes textos, solo evidencias con fotografías y videos. En este caso el esquema se concretiza de “tag a tag”, de “igers a followers”, de “followers a followers”. El  fenómeno incentiva al viaje, a estar en las redes para contarlo desde fuera y contarlo bien.

En ese proceso, las selfies toman protagonismo. Hay prácticas globales que posicionan la experiencia personal. Los usuarios de Instagram está aburridos de usar de forma tradicional la cámara frontal del Smartphone para incorporarse a la panorámica. Buscan nuevos modos, se toman fotos inesperadas, de espaldas y acuáticas.

¿Qué mejor manera de vender los lugares sabiendo explotar lo que es tendencia? Por ejemplo en Granada, una ciudad colonial de Nicaragua (Centroamérica), ofrecen paseos en coches tradicionales halados a caballo. El turista publica fotos y videos en planos donde se ve la experiencia de frente al equino. En playas de México y Sudamérica crece la tendencia de las selfies acuáticas por la incorporación de equipos fotográficos que permiten este tipo de postales.

La importancia de las Hashtags y las fotos geolocalizadas en Instagram

Desde que se desarrolló Instagram hubo una cultura de exceder de tags todas las fotos que se publicaban en la red.

En el caso de la fotos de viajes o de práctica de deportes extremos, las tags ayudan a crear una red de palabras que facilitan información visual a los usuarios que están buscando datos sobre el lugar que desean visitar.

Las empresas relacionadas a los servicios turísticos deben leer ¿qué taggean sus usuarios a través de Instagram? Así entenderán su segmento. A través de la red de fotografías se puede evidenciar que desean o qué hacen los usuarios a través de 1.077,875 publicaciones de Acapulco en México vía la tag de #Acapulco, solo por mencionar una caso.

En el tema de las geolocalizaciones, Instagram ha sido una nueva ventana para ver el turismo vía fotos mapeadas. El usuario interpreta en experiencias los lugares, o simplemente reportan que está satisfecho en tiempo real.

El papel de los influencers en el turismo moderno

Cabe destacar el trabajo de promoción de destinos que hacen los igers, los influencer en Instagram. Van en dos vías, los celebrities (famosos) que visitan el lugar y los blogueros de viajes que revolucionan con contenido atractivo dentro de la red.

Es seductor imaginar el poder que pueden tener las fotografías publicadas por estrellas mediáticas como Kylie Jenner. Toda la promoción detrás de las fotos que compartió a través de Instagram, festejando el año pasado, su cumpleaños número 19. Logró despertar interés en las Islas Turks & Caicos, un territorio británico de ultramar que depende del Reino Unido. Están cerca de Haití y República Dominicana.

Y cómo Airbnb se benefició publicitariamente, al darle de cortesía, poder hospedarse en una propiedad valorada en 50 millones de dólares. O lo atento que están los seguidores de Tia Blanco, una de las surfistas jóvenes más influyentes del mundo. En especial sus followers se enamoran de las playas que la deportista publica en su Instagram @tiablanco.

Entre los casos de bitácoras de viajeros que tiene fuerte eco en Instagram está la experiencia de los blogueros de viajes Bianca y Brett, que escriben sobre su amor y sobre los lugares que visitan juntos alrededor del mundo. Lo comparten a través de @kiwisoffcourse.

El turismo sostenible y cultural es tendencia

Instagram es la plataforma ideal para el turismo moderno. Los millennials, que son un mercado inquieto que aplaude iniciativas sociales y ambientales, crearon una revolución al compartir nuevas experiencias a partir de lugares naturales.

La práctica de divulgar fotos de playas tranquilas, experiencias artesanales y lugares alternativos que ofrecen servicios de buena calidad ha hecho de Instagram un mejor lugar para compartir.

También se destaca en ese mercado la presencia multicultural, por ejemplo los usuarios no dudan de publicar fotos sobre Ciudad Antigua de Guatemala pero, dándole valor a las vistosas vestimentas mayas o la fiesta de los muertos en México.

Sin duda, Instagram seguirá retratando la red de ideas y lugares que enamoran a los viajeros de este siglo, los cambios será de fondo. Buscarán nuevas alternativas para contarlo mejor, sin salirse de esta red social.