Canibalismo Prehistorico

El canibalismo humano es un tema que sigue manteniendo una fascinación morbosa en las sociedades modernas; en particular, la identificación de las motivaciones que justifican esta conducta sigue siendo un tema polémico. En los seres humanos modernos, las motivaciones para el canibalismo se han relacionado con cualquier combinación de: supervivencia, psicótico o criminal, espiritual o ritual, gastronómica y medicinal.

El canibalismo no es, sin embargo, puramente una característica de los humanos modernos, y ha sido practicada desde al menos el comienzo del periodo Pleistoceno. Un reciente estudio realizado por James Cole, experto en la evolución humana de la Universidad de Brighton, sugiere que el canibalismo prehistórico pudiera tener otras motivaciones además del hambre.

La evidencia hallada en una serie de sitios que mantienen restos prehistóricos humanos, en Francia, España y Bélgica, revela que nuestros antepasados, así como otros homínidos, como los Neandertales y Homo antecessor al menos, de vez en cuando, se comía entre sí.

Pero cuán común era esta práctica y qué motivaba a esta conducta, son cuestiones que han sido tema de intensos debates; sin embargo, una investigación realizada apoya la idea de que el canibalismo podría haber sido impulsado por más que la necesidad de satisfacer el hambre.

El autor del estudio, revela que un macho adulto de aproximadamente 66 kg contiene aproximadamente 144.000 calorías; el músculo esquelético humano, algo más de 32.000 calorías, un valor nutricional comparativamente menor a otras especies, de las cuales se tiene evidencia que formaban parte de la dieta; por ejemplo: el músculo esquelético de un mamut ofreció 3.600.000 calorías, un caballo 200.100 calorías y un ciervo rojo 163,680 calorías.

Expresa Cole, profesor de la Escuela de Medio Ambiente y Tecnología de la UB:

Esto muestra que los humanos no contenemos un valor nutricional importante. Actualmente somos un pequeño animal que no posee mucha carne o grasa y no hay razones de peso para pensar que hubiera una diferencia marcada con nuestros prehistóricos antecesores.

El estudio no está diciendo que no existieran razones nutricionales para comernos entre sí en el pasado, lo que está sugiriendo, es que existe la probabilidad de que no sea la única explicación y que haya más de un controlador social y no se refiere específicamente a motivaciones rituales.

Entre las posibilidades, el estudio sugiere, que el canibalismo podría haber sido oportunista con individuos que fueron comidos cuando murieron de causas naturales, o que podría haber estado vinculado a la defensa de su territorio.

Silvia Bello del Museo de Historia Natural, está de acuerdo con Cole de que el canibalismo Paleolítico pudo haber sido motivado por razones diferentes a la supervivencia y señala:

Sólo tenemos que seguir buscando nuevos métodos de análisis y nuevos sitios para comprender mejor este comportamiento.