Grabaciones Encefalogr Ficas

El momento de la determinación de la muerte para la donación de órganos, presenta un desafío médico y ético. Se han planteado preocupaciones acerca del tiempo de inactividad electrocerebral en relación con el cese de la función circulatoria, en los casos de donación de órganos después de la declaratoria de muerte clínica. En un estudio realizado en el Centro de Ciencias de la Salud del Hospital Universitario de Ontario, Canadá, se realizaron grabaciones electroencefalográficas (EEG) en pacientes antes y después de la muerte y registraron las funciones neurológicas durante este proceso.

Este estudio examinó específicamente la actividad EEG durante la retirada de la terapia de mantenimiento de la vida y se registraron los cambios fisiológicos que se produjeron después de la muerte clínica, en cuatro pacientes de la Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital Universitario de Ontario.

Los pacientes fueron monitoreados con electroencefalograma (EEG) continuo además de electrocardiograma (ECG), presión arterial y saturación de oxígeno, durante la retirada de la terapia de mantenimiento de vida; para este momento, los pacientes cumplían los criterios de muerte cerebral.

En las pruebas realizadas se pudo observar que la inactividad electrocerebral precedió a la cesación del ritmo cardíaco y la presión arterial, en tres de los cuatro pacientes estudiados. Sin embargo, en un paciente, se registró ráfagas individuales de ondas delta, que persistieron después de la cesación del ritmo cardíaco y la presión arterial, durante más de 10 minutos, evidenciando actividad cerebral post-mortem.

Aunque en sólo uno de los pacientes estudiados se registró esta inesperada función cerebral, en todos los individuos se evidenciaron ligeras diferencias de actividad electrocerebral en los primeros minutos después de su muerte. Los autores del estudio expresan que no pueden explicar por qué uno de los cerebros estudiados podría haber continuado funcionando parcialmente, tanto tiempo después de la muerte clínica.

En la investigación llevada a cabo, los científicos encontraron  una diferencia significativa en la amplitud EEG entre el período de 30 minutos antes de la cesación de la presión arterial y  5 minutos después de ocurrida ésta.

Se deben realizar estudios prospectivos más amplios que incluyan el uso de EEG y otras pruebas, para describir cuándo cesa la actividad cerebral en relación con otras variables fisiológicas en pacientes moribundos, para tener una mejor comprensión del proceso de muerte cardio circulatoria; además estos estudios añadirán claridad a las preocupaciones médicas, éticas y legales para la donación de órganos, después de que se determina la muerte.