John Goodenough

Desde su invención en 1989, las baterías recargables de iones de litio revolucionaron cada sector de la industria en el que fueron utilizadas. Desde Automóviles hasta nuestros smartphones, los trabajos de John Goodenough y Arumugam Manthiram han trascendido por varias décadas y evolucionado en el transcurso. Sin embargo, el mismo John Goodenough, de 94 años de edad, ha reconocido es momento de dar paso a nuevas tecnologías en cuanto al almacenamiento de energía se refiera y junto a un equipo de investigadores ha presentado un alternativa muy prometedora.

La propuesta de Goodenough y compañía, se refiere a baterías de estado sólido, caracterizada por soportar la carga rápida y una capacidad de hasta tres veces superior a las baterías convencionales. Ofrecen además, hasta 1,2000 ciclos de carga con baja resistencia por parte de las células. Trabajan a una gran variedad de temperaturas, siendo el rango aceptable entre los -20 °C hasta los 60 °C. Las baterías podrían ser implementadas en dispositivos tan pequeños como smartphones, hasta automóviles que requieren grandes capacidades de almacenamiento.

Los prototipos presentados por Goodenough y su equipo del Cockrell School of Engineering se basan en celdas de estado sólido con electrolitos cristalizados que permiten el uso de un ánodo alcalino-metálico. Esta combinación de materiales, permite que cargas mucho más eficientes y rápidas que las baterías actuales. El costo es otro punto a favor de estas nuevas baterías en estado sólido basadas en electrolitos. Según la Dra. Maria Helena Braga, co-autora del estudio:

Los electrolitos de cristal permiten sustituir de manera económica el litio por sodio. El sodio se extrae del agua de mar, por lo que está ampliamente disponible.

Goodenough y Braga continúan trabajando en su investigación y algunas patentes relacionadas con las baterías. Esperan que a corto plazo, su trabajo ayude a desarrollar y probar con estos nuevos materiales en baterías para vehículos y dispositivos móviles.