Linfoma No Hodgkin

Las células cancerosas son muy buenas para evadir la acción del sistema inmune, pero una nueva terapia revierte esa capacidad, permitiendo que las células inmunes puedan realizar su trabajo correctamente. El innovador tratamiento de terapia génica, potencia las propias células inmunes del paciente y se ha demostrado remisión completa de la enfermedad en una tercera parte de los pacientes terminales.

El tratamiento que ha sido bautizado por los médicos como “droga viviente”, funciona mediante el filtrado de la sangre de un paciente, para eliminar células clave del sistema inmunológico llamadas células T, las cuales son diseñadas genéticamente en el laboratorio para reconocer las células cancerosas.

La compañía farmacéutica estadounidense Kite Pharma dio a conocer los resultados de los primeros seis meses de su ensayo del nuevo tratamiento, llamado terapia celular CAR-T.

Los pacientes que participaron en el estudio tenían uno de los tres tipos de linfoma no-Hodgkin, y tras someterse a los tratamientos convencionales, no mostraban mejoría. La mayoría de los pacientes presentaban una condición tan avanzada, que sólo tenían 6 meses de esperanza de vida. Sin embargo, la mitad de los participantes del estudio, siguen vivos nueve meses después que comenzaron la terapia, y una tercera parte de este grupo, muestra remisión completa.

Un experto en cáncer de la sangre y coautor del estudio, el Dr. Fred Locke, del Centro de Cáncer Moffitt en Tampa, expresó: “Se trata de pacientes que ya han recibido tratamiento convencional y que no tienen otras opciones;” y añade: “Los números son fantásticos”.

Sin embargo, todavía existen dudas de los efectos secundarios que el tratamiento pudiera generar. De los participantes en el estudio, el 13 por ciento desarrolló una condición peligrosa en el que el sistema inmunológico reacciona de forma exagerada, un tercio de los pacientes desarrollaron anemia u otros problemas relacionados con la sangre y también se recibieron reportes de problemas neurológicos tales como somnolencia, confusión, temblores o dificultad para hablar, pero éstos, apenas duraron unos pocos días.

El Dr. Steven Rosenberg, del instituto de Cáncer, opinó al respecto: “A pesar de estos efectos, es un tratamiento seguro, sin duda, mucho más seguro que tener linfoma progresivo”.

Estos resultados son prometedores y sugieren que la terapia de células CAR-T un día podría convertirse en una opción de tratamiento para algunos pacientes con ciertos tipos de linfoma. Sin embargo, se necesita saber más acerca de los efectos secundarios del tratamiento y compararlos con los beneficios a largo plazo.

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