Surges1 Procesador Xiaomi 3

Uno de los grandes de la telefonía en China, Xiaomi, acaba de dar un trascendental paso en el desarrollo de sus productos al anunciar la fabricación de su primer procesador. Este martes, la compañía dio la noticia de que fabricará el Surge S1, descrito como un SoC (Sistema en un Chip, o System on Chip, en inglés) que será producido por Beijing Pinecone Electronics, una compañía propiedad del gigante asiático. Se ha concebido que este sea un procesador de rango medio que competirá con el Snapdragon 625 y con los MediaTek P10 y P20.

El Surge S1 es de ocho núcleos, y trabaja a 64 bits, y viene acoplado con la GPU Mali T-860, de cuatro núcleos. Xiaomi indicó también que será un procesador de banda base actualizable, que dará soporte a llamadas de voz sobre LTE en alta definición (HD VoLTE).

Xiaomi aprovechará para relanzar una versión de su móvil Mi5, que vendrá equipado con el nuevo procesador. La empresa indica que tendrá protección mejorada contra estaciones base falsas (usadas para espiar las comunicaciones y el tráfico de datos), y mejores procedimiento para eliminar el ruido de estática y el ruido de fondo.

Esta movida de Xiaomi se apunta en la tendencia reciente de otras compañías como Apple y Samsung, que están buscando producir sus propios procesadores. De acuerdo con Lei Jun, cofundador y CEO de la empresa, se dieron cuenta de que para lograr sus objetivos de largo plazo, debían “combinar el desarrollo de tecnologías de hardware u software, en especial al nivel de los componente del chipset”.

Este es el Mi5c, el primer smartphone con procesador de Xiaomi

En palabras de Jun: “La habilidad de desarrollar sus propios chipsets es un logro culminante para cualquier fabricante de smartphones. Para Xiaomi, esta jugada es el próximo paso esencial en nuestro desarrollo. Para cumplir nuestra promesa de poner la la innovación al alcance de todos, debemos dominar el corazón de las tecnologías de nuestra industria e integrar sólidamente el desarrollo de nuestro hardware con el de nuestro software”.

Pero también, este movimiento tendrá una repercusión importante en el plano económico, al reducir para la compañía los costes de producción. De acuerdo con analistas, la reducción esperada, sólo por fabricar su propio procesador, puede alcanzar hasta un 50 por ciento en la cuenta de componentes para fabricar el smartphone.

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