La Land Bts

No importa si no es su película favorita a ganar la próxima semana en los premios de la Academia, la realidad es que La La Land es la cinta que se encuentra en boca de todos desde hace unos cuantos meses.

La La Land entra en esa categoría donde o amas la película o simplemente no tiene nada de especial para, pero no hay un punto medio.

Ahora bien, luego de finalmente observarla es imposible no pensar si el film no fue creado desde su inicio bajo el concepto de que quizás sería un fuerte competidor para los premios Oscars, y en esta corta lista enumeramos los puntos que dentro de la película hacen entender porqué es tan bien recibida por los críticos.

Evoca a la nostalgia

Esta es la misma arma que se utilizó en el año 2012 con The Artist, que en su momento causó furor por hacernos recordar los primeros años del cine en donde los personajes no emitían palabra y teníamos que dejarnos llevar por la música  y sus expresiones faciales. El throwback de esta película fue tan bien realizado que la cinta se llevó los premios de mayor popularidad en el año que compitió.

Chazelle juega una estrategia parecida con Lala Land, desde el inicio es sumamente sencillo observar las incontables referencias que se hace a los clásicos musicales que fueron parte imprescindible de muchas generaciones atrás. Desde el número del inicio, pasando por los créditos de entrada, hasta la tipografía usada en cada separación de las estaciones.

La La Land nos transporta a una época muy querida para muchos, dentro de una pequeña burbuja en la modernidad, y todo el mundo sabe que todo aquello que se considera antiguo o vintage es algo que nunca pasará de moda.

Tiene una pareja hecha en el cielo

Luego de ver La La Land, es muy difícil pensar que los personajes de Sebastián y Mia fueron escritos para otros actores que no fueran Ryan Gosling y Emma Stone, pero la realidad es que muchos otros nombres pasaron en la lista antes de terminar en ellos. Las primeras opciones habían sido Emma Watson y Andrew Garfield e imaginarlos juntos en esta película es algo muy difícil de lograr.

La química de Gosling y Stone en pantalla es algo innegable, por algo nos robaron risas cuando actuaron en Crazy, Stupid Love. Tienen algo que hace que los dos encanten y hagan que sus relaciones en pantalla se vean y se sientan como algo orgánico para los espectadores, y además de eso vemos un lado de ambos que es nuevo para la gran mayoría, los vemos bailar y cantar mientras mantienen una relación casi envidiable en pantalla.

Parte del encanto de la película está en eso, en que al ya conocer el trabajo de ellos dos juntos, uno como público sabe que serán muchas las sonrisas que nos van a robar y que estaremos apoyando para que terminen juntos y felices al final de la historia

Es un tributo a los soñadores de Hollywood

La historia es algo muy sencillo, y tan común que nos atreveríamos a decir que muchos están cansados de relatarla. Es la otra cara del sueño americano, la del joven que desea más que nada lograrlo en Hollywood, ser alguien y ver su nombre en todas esas vallas que invaden el tráfico.

La La Land es por mucho una oda a la vida de cada uno de los actores y personas involucradas en el séptimo arte. No importa si es Meryl Streep, Leonardo Dicaprio, Jennifer Lawrence o Christopher Nolan, todos y absolutamente cada uno saben lo que es empezar desde muy abajo y ver ese sueño como algo demasiado difícil de lograr, porque todos alguna vez sirvieron café o soñaron con dar discursos en los Oscars mientras veían la ceremonia de premios desde sus humildes hogares.

A nivel técnico está muy bien realizada

Chazelle se lleva los aplausos en la dirección de la película, más allá de la historia, las actuaciones y la musicalización toda la parte técnica está muy bien balanceada. Los planos son muy bien estructurados, la fotografía es impecable, el diseño de vestuario y la paleta de colores están muy bien pensados.

Toda la dirección de la cinta pareciera estar fríamente calculada para que el espectador sienta que en algún punto se pierde en un cuadro o en una película muy antigua, en especial en la escena final donde un shock de realidad en el que se evalúan infinitas posibilidades está tan hermosamente realizado que es imposible no sentir por un momento la tristeza que se deja en las teclas de su piano.

Es complicado entender a plenitud cuál es la fórmula perfecta que debe tener una película ganadora de un Oscar, pues siempre para muchos, existirán actuaciones, e historias superiores a la ganadora de la noche, pero la decisión final, al menos cuando de los Oscars se trata queda en manos de la Academia, que al final de cuentas está en Hollywood, que si lo vemos a detalles es el verdadero protagonista de la película favorita a ganar.

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