En la actualidad, los malware son utilizados con frecuencia para perpetrar ataques a grandes compañías, utilizar particulares para un botnet y sustraer información de personas en particular. Sin embargo, este oscuro mundo del software malicioso puede convertirse en algo tan retorcido que puede sorprender al más incrédulo.

Desde Forbes, hacen eco de un nuevo tipo de spyware que lleva rato circulando por la red. Se trata de un tipo de software espía conocido como ‘spouseware’ dedicado exclusivamente a espiar a un compañero sentimental. Este tipo de software se instala en lo teléfonos móviles u ordenadores de la persona que se quiere espiar y permite controlar los movimientos de este.

Una caso documentado sobre el uso de spouseware, relata la historia real de una mujer estadounidense que sufría violencia doméstica hasta que un día decidió dejar a su esposo. La misma se escondió en refugios para evitar ser encontrada por su marido, pero este le empezó a enviar SMS advirtiéndole que regresará y que sabía dónde estaba. La mujer siguió moviéndose de lugar y este siempre la encontraba. Al cabo de un tiempo, las autoridades intervinieron y este admitió haber instalado un software espía en el móvil para conocer la localización de su pareja.

¿Quienes distribuyen este ‘spouseware’?

Lo peor de todo es que este tipo de software espía se consigue en la web con mucha facilidad –no hace falta entrar a la Dark Web. Existe una gran variedad de servicios con precios asequibles para los acosadores. En dependencia del servicio y los planes que cuestan menos de $100, las funciones ofrecidas pueden variar, pero la mayoría de ellos ofrecen:

  • Rastreo por GPS
  • Intercepción de mensajes en aplicaciones de mensajería instantánea como Telegram, Whatsapp, Facebook Messenger, Skype, iMessage, Viber y muchos más.
  • Espiar en el calendario y libreta de direcciones.
  • Revisar el historial en internet.
  • Activar la cámara de Facetime para visualizar en vivo la actividad.

Uno de los servicios que revisamos, llamado FlexiSpy, ofrece incluso la posibilidad de recibir notificaciones cuando el ‘vigilado’ cambia de SIM card y hasta la posibilidad de interceptar de mensajes SMS y llamadas. Es sin duda un atentado contra la seguridad de cualquier individuo. Y si se preguntan si estas herramientas cumplen con todo lo que prometen, lo hacen.

¿Por qué este tipo de software espía existe sin ninguna regulación?

Resulta que, si bien la mayoría de los clientes son las parejas acosadores y que infringen violencia doméstica –seguro que este es un tipo de violencia también–, la otra gran cartera de clientes de estos servicios para espiar la constituyen los cuerpos de policía y agencias gubernamentales. La prueba de ello se encuentra en que primero, estas herramientas no son ilegales en ningún país. Además, y segundo que una serie de herramientas espía utilizadas por agencias en EE.UU, y filtradas por el Hacking Team, son similares a las utilizadas por FlexiSpy o FinFisher.

El spouseware no es algo nuevo, pero sino ha crecido en los últimos años a cifras cifras inquietantes. Organizaciones como Women’s Aid aseguran que hasta un 29% de mujeres que sufrían algún tipo de abuso en 2015, reconoció haber sido víctimas de spouseware implantado por sus parejas o ex-parejas. NPR por su parte, ha dicho que hasta un 85% de las mujeres que sufren abuso y que acuden a los refugios en EE.UU también eran espiadas (mediante spouseware) por sus agresores. Se evidencia pues un problema creciente del que las autoridades prefieren desentenderse o no tomar acciones más radicales porque ir contra este tipo de empresas atentaría contra sus propios intereses. Pero no hay que confundirse, esto es violencia doméstica en todos los sentidos.