Tipos De Autismo Infantil

De acuerdo a los registro del Centro de Control de Enfermedades, aproximadamente 1 de cada 68 niños tiene algún trastorno del espectro autista; los hermanos de niños diagnosticados con autismo tienen un mayor riesgo de desarrollar la enfermedad, en comparación con los niños de la población general. Si bien no existe una cura para el autismo, el diagnóstico y la intervención temprana, ayudan a aliviar los síntomas y a mejorar las habilidades sociales, emocionales y cognitivas.

Gracias a un estudio realizado en la Universidad de Carolina del Norte, un grupo de científicos, utilizando imágenes de resonancia magnética, logró predecir con precisión qué niños desarrollarían el síndrome mucho antes de tener un diagnóstico consolidado de autismo.

Actualmente, el autismo puede ser diagnosticado ya en la edad de 2 años, en base a ciertos comportamientos y deficiencias comunicativas manifiestas en el niño. Sin embargo, los cambios cerebrales registrados entre los 6 y 12 meses, pueden ayudar a predecir el desarrollo del trastorno del espectro autista, en niños de familia de alto riesgo.

En el estudio, un equipo dirigido por el profesor Joseph Piven, MD, utilizó imágenes de resonancia magnética (MRI) para buscar diferencias en el desarrollo del cerebro en tres grupos:

  • Lactantes con un riesgo elevado de la familia (es decir, un hermano mayor con autismo) que más tarde fueron diagnosticados con autismo a los 2 años de edad.
  • Niños con un alto riesgo de familia que presentaron autismo luego de los 2 años de edad.
  • Bebés con bajo riesgo familiar.

Los investigadores evaluaron a los niños a los 6, 12 y 24 meses. Los niños con hermanos mayores autistas presentaban una tasa de crecimiento más rápida de la superficie cerebral entre los 6 y 12 meses, así como una tasa de crecimiento más rápido del tamaño del cerebro en general entre 12 y 24 meses, en comparación con los niños de bajo riesgo familiar.

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A continuación, el equipo analizó los datos de resonancia magnética, utilizando un algoritmo computacional, para ver si las diferentes mediciones cerebrales a los 6 y 12 meses pueden predecir el autismo a la edad de 2 años. Entre los niños con un alto riesgo familiar, el programa de ordenador identificó aproximadamente 8 de cada 10 bebés que luego desarrollaron autismo.

El crecimiento excesivo del volumen cerebral estaba relacionado con la aparición y posterior gravedad de los déficits sociales autistas. La herramienta informática que utilizó principalmente la medición de las imágenes de resonancia magnética, del cerebro de los individuos entre 6 y 12 meses de edad, predijo el diagnóstico de autismo en niños de alto riesgo individuales a los 24 meses, con un valor predictivo positivo del 81% y una sensibilidad del 88%.

Expresa Piven: “Esto significa que potencialmente podemos identificar a los niños que más tarde van a desarrollar autismo, antes de que los síntomas del autismo comiencen a consolidarse”.

Haciendo una analogía, una persona diagnosticada con Parkinson, ya ha perdido una parte sustancial de los receptores de dopamina en el cerebro, haciendo que el tratamiento sea menos efectivo. La idea es similar con autismo; una vez que el autismo se diagnostica a la edad de 2 o 3 años, el cerebro ya ha comenzado a cambiar sustancialmente, dificultando el tratamiento.

Si bien los resultados son indiscutibles, los investigadores advierten que se necesitan más estudios antes de que esta herramienta se pueda utilizar para predecir el desarrollo del autismo.

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