El envejecimiento es un proceso complejo que conduce a un aumento del riesgo de mortalidad con la edad, debido a una disminución de las funciones vitales. El proceso de envejecer está asociado con una degradación sistémica a nivel celular y molecular. A medida que envejecemos, las células cerebrales también lo hacen; por lo tanto, las capacidades cognitivas disminuyen y el riesgo de desarrollar enfermedades neurodegenerativas como la demencia, la enfermedad de Alzheimer, Parkinson o sufrir un derrame cerebral, aumenta de manera constante.

En un proyecto de investigación en el que participaron varios colaboradores quedó determinado, que una posible causa de la degradación cerebral es la acumulación de moléculas de hierro dentro de las neuronas, una tesis que parece ser válida para todos los vertebrados.

Los investigadores del Instituto Leibniz sobre el Envejecimiento  (Fritz Lipmann Institute -FLI) en Jena, Alemania, y la Escuela Normal Superior en Pisa, Italia, encontraron que esta acumulación de hierro está ligada a un microARN llamado miR-29. Esta pequeña molécula hasta ahora se le conoce como un supresor de tumores, un elemento inhibidor de la proliferación de células cancerosas. Sin embargo, en el estudio realizado queda claramente establecido que el miR-29 también regula el hierro que puede ser depositado en las neuronas.

Para realizar el estudio, el equipo de científicos dirigidos por el profesor Alessandro Cellerino, usó el vertebrado de más corta expectativa de vida que se puede mantener en condiciones de laboratorio, los peces Nothobranchius furzeri; establecidas las condiciones experimentales, los científicos procedieron a suprimir el miR-29 en un grupo de peces.

Una vez realizado el proceso, el equipo pudo evidenciar un gran aumento de los depósitos de hierro en las neuronas de los peces, lo que llevó a un envejecimiento prematuro del cerebro. En contraste, los peces sanos mostraron más miR-29 en sus neuronas, a medida que envejecían. Estas observaciones permiten a los investigadores afirmar que miR-29 actúa como una especie de molécula anti-envejecimiento, actuando como inhibidor de la acumulación de hierro en las neuronas.

Los resultados obtenidos con este estudio resultan altamente relevantes para los seres humanos; de hecho, la relación entre un aumento de la acumulación de hierro y las enfermedades neurodegenerativas o accidentes cerebrovasculares en los seres humanos, ya se había establecido y en complemento, hay resultados que muestran una concentración reducida de miR-29 en las personas que padecen estas enfermedades. Sin embargo, es una novedad determinar que miR-29 actúa como interruptor molecular que inhibe la acumulación de hierro.

Expresa Cellerino: “Estos resultados son sorprendentes  y muy prometedores, debido a que el desarrollo de productos farmacéuticos basados ​​en miR-29 para la terapia del cáncer ya está en curso”.

Indudablemente los hallazgos obtenidos de esta investigación, ofrecen una ventaja para el desarrollo de nuevas terapias para el Parkinson o la enfermedad de Alzheimer y para el tratamiento de accidentes cerebrovasculares.